La Tomatina es una fiesta callejera que se celebra en España, en el pueblo de Buñol en Valencia. En ella los participantes se arrojan tomates los unos a los otros.
La “batalla” coincide con la fiesta del santo patrón de la ciudad, el ultimo miércoles del mes de agosto.

La noche anterior a La Tomatina, las calles se llenan de tomates. En la plaza,se cocinan paellas sobre fuegos de leña y se bebe vino hasta altas horas de la madrugada. El miércoles por la mañana muy temprano, los comerciantes y propietarios de locales en torno a la Plaza protegen sus puertas y ventanas antes de la gran avalancha. Para los participantes se recomienda el uso de gafas protectoras y guantes.
A las 11h. comienza el caos. Varios camiones descargan los tomates en la Plaza del Pueblo, se traen de Castellón, donde son más baratos y se cultivan especialmente para estas fiestas, ya que su sabor no es apropiado para el consumo.

Según una estimación, se utilizan cada año alrededor de 150.000 tomates que se distribuyen entre unos 20.000 participantes de diversas partes del mundo que acuden a divertirse en esta extraña batalla.

La limpieza de las calles la realizan camiones de bomberos. Los participantes aprovechan las mangueras que les prestan los vecinos para quitarse el tomate pegado al cuerpo. Tras la limpieza, las calles del pueblo, que son de adoquín, quedan impolutas debido a la acidez del tomate que desinfecta y limpia a fondo todas las superficies.

