La chia, conjuntamente con la quinoa, el amaranto y los tomates, entre otras cosas, son parte de la herencia precolombina. De nuestra enorme riqueza de alimentos. Muchas de estas semillas, se quedaron en el olvido por falta de marketing, versus las tremendas campañas que Europa o Estados Unidos realizaban de sus productos. Hasta que un día, la lupa se puso sobre ellos y saltaron al estrellato.

Mi mamá come chia, tu tía come chia y varias señoras me paran por la calle y me dicen: hablame de la chia.

 

Así que acá vá. Chia, semilla superpoderosa. Se le adjudican muchísimos beneficios para el cuerpo, algunos en estudio y otro ya muy avanzados.

A las semillas de chía se le atribuyen 2 veces la proteína de cualquier otra semilla, 5 veces el calcio de la leche entera, además del boro, mineral que ayuda a la absorción del calcio en los huesos, 2 veces la cantidad de potasio de los plátanos, 3 veces más antioxidantes que los arándanos, y 3 veces más hierro que las espinacas, a parte de grandes cantidades de ácidos grasos esenciales omega 3. También es fuente de magnesio, manganeso, cobre, niacina, zinc y otras vitaminas.

Son una fuente completa de proteínas, proporcionando todos los aminoácidos esenciales en una forma fácilmente digerible. También son una fuente fabulosa de fibra soluble, las semillas absorben el agua (de 9 a 12 veces su peso en agua) y crean un gel mucilaginoso.

Por su alto contenido de antioxidantes las semillas se mantienen frescas y comestibles durante más tiempo. Las semillas de chía pueden ser fácilmente almacenadas en seco durante 4 años sin que se deteriore el sabor, el olor o el valor nutritivo, y todo ello sin un solo producto químico o conservante. Los antioxidantes ayudan a prevenir los daños de los radicales libres en tu cuerpo, el envejecimiento prematuro de la piel e inflamación de los tejidos.

Pero para qué guardar las semillas por años si podemos usarlas en las comidas, ahora ustedes se preguntarán cómo. Bueno, una de las formas favoritas de consumir las semillas es un postre, desayuno, batido o como le quieras llamar.

Yo lo dejo la noche anterior en la heladera y a la mañana siguiente desayuno esta delicia. La podes hidratar en jugo de naranja, en yogurt, en agua, leches vegetales, endulzá con estevia, miel o lo que más te guste y agregale frutas. Impresionante.

 

En limonadas: para una jarra agregá 3 cucharadas soperas con jugo de 2 ó 3 limones y dejá hidratar unos 15 minutos.  La textura crujiente es buenísima.

En galletitas, en budines, en ensaladas, en granola, en preparaciones donde quisiéramos unir y no usar huevo.

 

Como todos los alimentos con tantas propiedades debemos consultar al médico ya que puede interferir con algunas medicaciones.

Ahora bien, vamos a la degustación:

Semillas de Chia:

Aroma: a nuez, a aceites escenciales.

Sabor: suave y equilibrado, dulzón, muy rico.

Textura: crujiente, pequeñas bolitas que explotan en la boca.

Precio: $20 aproximadamente por 100 gr.

¿Lo llevamos a casa? A pesar de que su precio puede parecer elevado, personas que lo consumen aseguran los beneficios en su cuerpo, podemos comprar poca cantidad y probar en limonadas, sobre todo con estos calores.