Los arándanos aparecieron en el mercado hace unos años, en cajitas chiquitas y llenas de sabor azul. Al principio eran una rareza en las verdulerías locales e incluso para comprarlos había que ir al mercado central, pero eso cambió y empecé a verlos en otros locales. Y eso alegra, ver como alimentos de calidad invaden las tiendas, significa que estamos alimentándonos mejor.
Los arándanos son esas bayas azules exquisitas y llenas de propiedades buenas para el cuerpo. Entre las que figuran: ser excelentes antioxidantes, prevenir las enfermedades de las vías urinarias, evitar que se desarrolle la bacteria de la E. Colli, ayudar en la visión, entre muchos etcéteras.
Se dice que los antioxidantes de los arándanos previenen el envejecimiento, tanto exterior como interior, que ayuda en el proceso regenerativos, que es un gran aliado con los problemas digestivos, y muchísimo más.
¡Y qué buenos es saber que además de todo eso son tremendamente exquisitos! Las bayitas azules favoritas del mundo entero se producen también en nuestro país desde hace más de 10 años, aunque se exporta la mayoría del volumen.
Hay países que tienen tanto consumo de esta fruta que sus recetas tradicionales los incluyen. Por lo tanto, si los conseguimos en el mercado podemos empezar nuestra propia tradición. Inicialmente cuando pensemos en arándanos, pensemos en frutillas. Toda preparación que lleve unas podrá llevar las otras. Ese es un ejercicio útil. Por lo tanto: tartas, budines, licuados, mermeladas, en almíbar, con quesos, en ensaladas, en platos agridulces y por supuesto alegrando cualquier plato en el que las coloquemos como decoración.
Vamos a probarlos y analizar:

En la degustación:
Arándanos frescos
Aroma: neutro, poco.
Sabor: dulce, equilibrado, sutil, elegante.
Textura: fresca, acuosa, crujiente.
Precio: $25 la cajita.
¿Lo llevamos a casa? Sí, es una fuente de beneficios, aprovechemos cuando están de estación y nos brindan todos sus beneficios.
