Si analizamos solamente desde nuestra nueva etapa constitucional, que arrancó prácticamente en 1983, tenemos que los que continuaron con la destrucción de la soberanía nacional en la década de los 90 (años en que desvergonzadamente entregaron el patrimonio del país) tienen nombre y apellido. Ahora bien, ¿algunos de ellos fueron sancionados por sus respectivos partidos?, ¿o se les hizo algún juicio? Eso sí, algunos de ellos continúan en el Gobierno.

    Y muchos de ellos se jactan de ser “verdaderos patriotas”. Tal vez ya hemos conseguido la suficiente concientización crítica como para que las próximas elecciones nacionales nos den un gobierno democrático, ejemplificador, que se decida a recuperar el patrimonio nacional. Para que, de una vez por todas, demos por tierra con los absurdos de mi país.