En Mendoza hay muchos y muy buenos creadores escribiendo. Hay también encuentros, recitales de poesía, reuniones de lectura, presentaciones, performances, talleres, editoriales, y la movida literaria cada vez se pone más interesante. Esto se suma a una larga trayectoria de escritores que ya han hecho camino y han demostrado que existe una tradición forjada desde aquí. Grandes poetas, narradores, dramaturgos que le dieron a Mendoza un prestigio literario nacional e internacional. Todos podríamos mencionar a unos cuantos de los tantos.

Hay muchos, sin embargo, que encuentran pocos espacios de difusión para su obra. Desde este espacio, periódicamente, queremos dar a los lectores una oportunidad de descubrir la buena literatura de Mendoza y brindar a escritoras y escritores un sitio más para dar a conocer su trabajo.

En estos microrrelatos, Caro Fernández propone una nueva mirada sobre momentos vitales y experiencias que a todos nos han ocurrido.

Sobre la autora

Caro Fernández nació en Mendoza. Participó con sus textos en antologías nacionales e internacionales de microficción. Codirigió el colectivo Triple C (La Cofradía del Cuento Corto). Publicó Hacer el cuento (Macedonia, 2012), Volver a hacer el cuento ( Scherezade, Chile, 2016), Oíd el ruido de rotas metáforas (Macedonia, 2016). Coordinó durante seis años el Festival de brevedades en la Feria del Libro de Mendoza. Es miembro fundadora de la REM (Red de Escritoras de Microficción).

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“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”, decía Cervantes. En Mendoza, hay mucho por andar y por leer. Excelentes cuentos, poemas, novelas, ensayos y crónicas han surgido en esta tierra. Magníficos autores, algunos reconocidos en todo…

Los microcuentos que aquí compartimos pertenecen, algunos, al libro Oíd el ruido de rotas metáforas; otros son inéditos.

No todo lo que brilla

Inspirado en su personaje favorito, Edgardo se hace el mismo corte de pelo que el protagonista, imita sus gestos y reproduce la seductora sonrisa que supo conquistar a tantas mujeres durante ocho temporadas. Sale a encarar la noche, pero, con gran frustración, descubre que su pelo se ve ridículo, la sonrisa se nota falsa y sus conversaciones resultan repetitivas. Entonces, Edgardo comprende que no es fácil ser una persona fuera de serie.

Qué dirán

En aquella época era muy importante cuidar las apariencias frente al médico. Así, mi madre se esforzaba por llevarnos impolutos al consultorio. Nada de ir sucios, despeinados ni enfermos. No señor, mi madre jamás permitió una cosa semejante.

El origen

El pequeño deja de nadar al descubrir un cuerpo con las piernas abiertas. Entre el miedo y la intriga gira para verle el rostro y con horror reconoce a su madre. Intenta alejarse desesperadamente pero ya es tarde, su cabeza ha coronado y la partera lo sostiene con firmeza.

Principios

Los loros no me dejaban dormir. Centenares invadieron los árboles de mi barrio y cada madrugada empezaba el batifondo, interrumpiendo mis horas de sueño. Organicé una reunión de consorcio y elevamos la queja a la intendencia. El intendente envió una cuadrilla de empleados para matar a los loros, pero la “Sociedad Protectora de la Cacatúa” lo impidió con una masiva manifestación. La fuerza pública llegó a reprimir a los manifestantes, quienes, lejos de marcharse, decidieron instalarse en carpas como acto de rebeldía. Pronto se sumaron activistas de otras ciudades y aparecieron los medios de comunicación para cubrir el evento. Se montaron puestos de comidas típicas y de artesanías. Los loros cobraron fama nacional y llegan turistas de todas partes para verlos, pero ya no están, se marcharon hace rato porque el ruido de centenares de personas no los dejaban dormir.

Humanidad

Cuarenta semanas de gestación. Falsas alarmas con idas y vueltas a la clínica. Dieciséis horas de trabajo de parto, no se comparan con la velocidad de la cesárea. Ahora nacemos unos días antes, en los minutos que tarda la intervención quirúrgica. Ganamos tiempo, como con el microondas que cocina mediante la aceleración de moléculas. Esto nos demuestra que la humanidad se agiliza, que los segundos se aprovechan y que, tal vez, estamos faltos de horno.

Antónimos

Dos maleducados se besaban de una manera inmoral, propinándose mimos indecentes en público con absoluta indiferencia. Mientras un grupo de educados, morales y decentes ciudadanos nos carcomíamos por dentro de la envidia.

De tres semanas y media

La religiosa joven no estaba bien informada sobre el método aceptado por la Iglesia. Rezar tres rosarios después de cada encuentro amoroso, no resultó ser un anticonceptivo fiable

Sin pretextos

Generalmente las semillas de plantas monocotiledóneas (como el girasol o la margarita) son trímeras, es decir que los verticilos tienen tres partes o múltiplo de tres. Por ello, matemáticamente, en un 97,0 % de los casos las flores de estas plantas estarán formadas por pétalos impares. O sea, si le sale “no me quiere” es porque “no lo quiere”. No busque excusas.