Abierto el paso a Chile, miles de vehículos volvieron a cruzar y la ruta nacional 7 volvió a colapsar.
Esto, de manera inevitable, tiene un impacto en la cordillera. Por el alto tránsito, hay muchos que se olvidan de que la basura no se tira en cualquier lado, sino que vuelve con uno.
Esta foto muestra la cantidad de botellas que arrojan y quedan en los cerros, degradándose y afectando el ecosistema.

Algunos dicen que la mugre la dejan los camioneros. Otros, que son los particulares, que no llevan una bolsa para los deshechos.
Los cierto es que nadie cuida y tampoco nadie se hace responsable de su propia basura.
