Los usuarios del transporte público tienen que enfrentarse, cuando necesitan cargar la tarjeta SUBE, a un problema extra.

En algunos quioscos les cobran un porcentaje adicional por el crédito. No deberían, pero sucede, puesto que los comerciantes suelen quejarse de lo poco que ganan con el servicio que ofrecen. Pero, ahora, resulta que la inflación también impacta en este plus no permitido. Y de $20 que se cobraba la semana pasada, ahora han pasado a facturar $40.