Conducir por alguno de los accesos rápidos de Mendoza en horas nocturnas puede ser una lotería de vida. Muchos automovilistas han reparado en la cantidad de  motociclistas que manejan sin luces ni chalecos refractarios. Igualmente, asombran algunas otras circunstancias que se dan en las calles mendocinas, como el caso del  conductor que se encontró con un hombre a bordo de una moto sobre el Corredor del Oeste, que, aunque sí llevaba una campera verde que lo hacía visible en la noche, su rodado no tenía luces traseras. La prenda era, llamativamente, del área de Tránsito de una comuna del Gran Mendoza.