La vicepresidenta del Banco Mundial para América latina, Pamela Cox, estuvo ayer en Mendoza y recorrió algunos departamentos. La mujer llegó por la mañana al aeródromo de Rivadavia y desde ahí continuó su recorrido.
Pero los empleados del lugar no tenían ni idea de que llegaría un funcionario internacional. Nadie les había avisado nada. El primer indicio que tuvieron de que algo pasaba fue cuando un camión municipal llegó muy temprano para regar todo el predio del aeródromo. Recién ahí, los empleados supieron que llegaba una visita importante.
