Desde hace ya meses, el microcentro muestra un aspecto totalmente deteriorado. Los grafiteros han invadido la ciudad de Mendoza y han vandalizado todas las paredes.  En ese sentido, es una capital tomada por un grupo de no más de cincuenta adolescentes que desprecian el espacio público. De igual modo, es cierto que desde la Comuna no han hecho absolutamente nada para frenar esta tendencia. Tienen todas las herramientas para identificarlos y, luego de eso, evaluar una salida que hasta puede ser amistosa, para que los chicos puedan reparar el daño y, además, canalizar sus inquietudes como artistas callejeros.