Días atrás, un camión cargado de mercadería terminó atrapado después de que el asfalto cediera en calle Yrigoyen, antes de llegar a Pablo Pescara, en Rodeo del Medio, Maipú. El episodio expuso el peligro que representa el hundimiento de la calzada, pero lo llamativo es que, varios días después, el problema continúa sin una solución.

El origen del hundimiento estaría relacionado con la rotura de una cañería de agua. La pérdida de líquido habría provocado el desplazamiento de tierra por debajo del pavimento hasta que finalmente el asfalto cedió. La consecuencia fue un importante pozo en plena calle, suficiente para que un camión quedara atascado mientras trasladaba mercadería con destino a Buenos Aires.

Hasta ahí, una escena que podría haber quedado como otro episodio de una calle deteriorada. El problema es que pasó una semana y el hundimiento sigue sin ser reparado.

La señalización tampoco parece haber corrido mejor suerte. En el lugar colocaron algunas cintas con la leyenda “peligro” para advertir a los conductores, pero con el correr de los días y el viento, varias terminaron desprendiéndose. Así, lo que debería funcionar como una advertencia para quienes circulan por Yrigoyen quedó reducido prácticamente a la nada.

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