Marcos Calvente llegó este miércoles dispuesto a hablar de tránsito, controles y del operativo que Guaymallén prepara para acompañar las obras del Acceso Este. Sin embargo, hubo un detalle que terminó llevándose parte de la atención.
No fueron las nuevas movilidades ni los anuncios sobre seguridad vial. Fueron sus zapatos de charol.
Relucientes, impecables y con un brillo difícil de encontrar incluso en eventos de gala, el calzado del intendente no pasó desapercibido entre funcionarios, periodistas y asistentes.

Mientras se hablaba de colectoras, desvíos y agentes de tránsito, más de uno desvió la mirada hacia el piso. Y es que los zapatos de Calvente parecían tener luz propia.
