Lo que perfilaba para ser un punto trabajado e inamovible para Deportivo Maipú en su visita a Gimnasia y Tiro de Salta terminó transformándose en un auténtico escándalo deportivo. En un encuentro parejo que marchaba sin goles, una secuencia arbitral en el tramo final desató la furia del plantel mendocino, la expulsión de Enzo Pérez tras cruzarse cara a cara con el árbitro y un cierre muy caliente en el Norte.
Transcurrían 32 minutos del segundo tiempo cuando el juez principal, Gastón Monzón Brizuela, sancionó penal a favor del conjunto local, fallo que provocó los primeros reclamos por parte de los futbolistas de la visita.
Lautaro Gordillo se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos, pero su remate fue atajado por el arquero de Maipú, Juan Pablo Galardi. Sin embargo, la alegría del Botellero duró apenas unos segundos: el juez de línea levantó la bandera señalando un supuesto adelantamiento del guardameta mendocino al momento del disparo, por lo que el árbitro dispuso la repetición de la falta.
La determinación hizo estallar la bronca del equipo dirigido por la Echeverría. En medio del tumulto y las protestas desmedidas por el fallo, Monzón Brizuela le mostró la tarjeta roja directa a Matías Viguet por exceso verbal. Instantes después, la tensión escaló cuando el experimentado volante Enzo Pérez encaró duramente al referí y se puso cara a cara con las autoridades, lo que derivó en su inmediata expulsión y un posterior cruce con el cuarto árbitro mientras abandonaba el terreno de juego.
Con dos hombres menos y un clima completamente caldeado en el campo, la ejecución volvió a realizarse y terminó sellando la historia en Salta, dejando al Botellero sin la posibilidad de sumar en un choque marcado de principio a fin por las decisiones arbitrales.
