La historia que sorprendió a Chile después de que un hombre quedara aislado en la cordillera junto a dos maestras del jardín de su hijo sumó un nuevo capítulo: los tres protagonistas declararon ante la Policía de Investigaciones y explicaron cómo terminaron refugiados durante casi una semana en el Cajón del Maipo.

Manuel Orellana, conocido como “El Chino”, sostuvo que el viaje surgió de manera improvisada después de una salida nocturna en Santiago y negó que existiera una relación sentimental con las dos mujeres. Según su versión, Martina Muñoz y Magdalena Retamal eran conocidas del barrio y educadoras del jardín al que asistía uno de sus hijos.

La noche previa: boliche y drogas

Según el expediente de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile, la travesía no respondió a ningún plan de montaña, sino que fue el desenlace improvisado de una noche de fiesta.

Orellana declaró que la noche del miércoles 15 de julio estuvo tomando cerveza y ginebra en Santiago junto a Muñoz (21) y Retamal (31), esta última docente del jardín de infantes al que asiste el hijo menor del comerciante.

El grupo intentó entrar al boliche Terrazielo, en Peñalolén, pero los guardias de seguridad los rebotaron en la puerta por no cumplir con el código de vestimenta (dress code). Tras la negativa, compraron más alcohol y decidieron, pasada la medianoche, subir hacia el Cajón del Maipo.

Ante los detectives, las declaraciones sumaron un dato clave: Orellana admitió haber fumado marihuana con una de las docentes durante el trayecto y aseguró que la otra mujer consumió cocaína antes de internarse en la montaña.

La travesía en la montaña

El hombre explicó que los tres decidieron subir hacia las Termas Valle de Colina, pero la nieve y el barro complicaron el avance del vehículo. Ante la imposibilidad de continuar, ingresaron a un refugio cercano donde lograron mantenerse con vida gracias a los alimentos, la leña y el abrigo que encontraron.

 “Ante el riesgo, como conocedor de la zona, Orellana les dijo a las dos mujeres que abandonaran el automóvil y se dirigieron a un refugio cercano, cuya puerta estaba abierta”, develaron los investigadores.

Las dos maestras también declararon ante los investigadores y descartaron haber sido víctimas de algún delito o haber permanecido contra su voluntad junto a Orellana. Incluso destacaron que el hombre fue clave para conseguir abrigo y mantenerlos protegidos durante los días de aislamiento.

La “imprudencia” que costó 100.000 dólares

Pero el rescate que primero fue celebrado en Chile abrió luego otra discusión: el costo del operativo. Autoridades de San José de Maipo cuestionaron que el grupo haya ingresado a la zona pese al temporal anunciado y estimaron que el despliegue de los equipos de emergencia superó los 100.000 dólares.

“Si bien hoy sacamos cuentas alegres porque fueron rescatados con vida, tenemos que analizar el alto costo y hacer un llamado a que esto no siga ocurriendo. Tenemos que ser consientes de eso. Toda esa gente podría haber estado ayudando en emergencias reales y no atendiendo una imprudencia”, aseguró Felipe Armijo, director de Seguridad Pública de San José de Maipo, en Canal 13 de Chile.

El descargo en televisión

Pese a que las dos docentes descartaron ante la PDI haber sido víctimas de un delito o haber estado retenidas contra su voluntad, el escándalo estalló de lleno al confirmarse que Orellana está casado.

En una entrevista televisiva, el hombre intentó despegarse del rótulo de la “trampa” asegurando que su vínculo con las maestras es de “solo amigos”. Sin embargo, entre la factura fiscal que exige el municipio y las confesiones ante la PDI, la historia del rescate en la cordillera quedó completamente opacada por el escándalo.

El hombre dijo que toda su familia es comerciante de ganado y que las conocía como “las tías del jardín”. Y agregó: “Ellas querían ir ahí porque nunca fueron, querían sacarse una foto y yo conozco muy bien la zona”.

“Todo buena onda, siempre buenas vibras con ellas, como amigos”, insistió. Sin embargo, sus palabras no zanjaron el entramado y la cronología de aquel encuentro que asegura que fue por casualidad, y desembocó en la decisión de irse juntos a la montaña.

El prontuario del “Chino”

Mientras se investigan las circunstancias del suceso, trascendió el extenso prontuario policial del “Chino” Orellana. Sin ir más lejos, el vehículo donde viajaban antes de que se les perdiera el rastro tenía pedido de captura por robo.

Según consignó The Clinic, uno de los primeros contactos de Orellana con la justicia llegó en 2009, cuando su propia madre denunció su desaparición. Apareció ileso días después.

El listado delictivo incluye:

  • 2009. Robo de cremas en supermercado.
  • 2010. Manejo en estado de ebriedad, sin licencia de conducir.
  • 2011. Robo de carne en supermercado.
  • 2012. Robo en lugar no habitado.
  • 2013. Robo de carne en supermercado.
  • 2015. Denuncia por daños contra vecina.
  • 2017. Denuncia por agresión contra suegra.
  • 2017. Manejo de camión sin licencia de conducir.
  • 2023. Detectan teléfono en prisión.

El 22 de junio de 2024, alrededor de las 17, Orellana fue denunciado por violencia de género. De acuerdo con la presentación, el hombre llegó bajo los efectos del alcohol hasta una vivienda en Macul, donde vivía su expareja y madre de su hijo, con quién discutió.

Luego, según la denuncia, le propinó un golpe de mano abierta en el rostro, y cuando familiares de ella intentaron intervenir, la violencia se intensificó. Antes de retirarse, la amenazó: “Te voy a pegar, te voy a pescar a balazos”.

El Ministerio Público lo imputó por lesiones menos graves y amenazas en contexto de violencia de género e intrafamiliar. Sin embargo, el 20 de diciembre de ese mismo año, el 13° Juzgado de Garantía de Santiago absolvió a Orellana de todos los cargos.


Fuente: Bío Bío, Clarín y The Clinic