Más allá de impactar por sus atributos naturales, la ministra de Economía de la provincia, Laura Montero, dejó a más de uno con la boca abierta cuando, el lunes, estuvo en la apertura de la reunión de las capitales del vino. Resulta que Laura hizo de traductora cuando algunos participantes hablaban en inglés y después hizo lo mismo cuando otros hablaban en italiano. Lo que se dice una mujer preparada para el cargo, algo difícil de encontrar entre los funcionarios actuales. Ojalá hubiera algunos más con la preparación de la ministra en el Gobierno provincial. Y se nos olvidaba: además, está buenísima.