La gente es mala y comenta. Por eso, a partir de los anuncios que se van haciendo de precandidaturas y armados de listas, preguntan si alguien estará dispuesto a abandonar la gerencia de una importante estación de servicio, clave en la logística bioceánica. O, en todo caso, si le va bien en las elecciones, ¿seguirá respondiendo a quien sería su actual empleador, un famoso empresario local?
Definitivamente, las mesas de los cafés mendocinos cada vez tienen menos gente por la inflación, pero en un año electoral, las charlitas siguen igual o más picantes que antes.
