Tres días después de una de las tragedias más importantes de nuestra provincia, el director sanitario del Sur, Abel Freidemberg, calificó de “excelente” la actuación médica. Tras el accidente, ingresaron a la guardia del hospital Schestakow 32 heridos y este miércoles quedaron sólo 4 en nuestra provincia -dos de ellos de gravedad-. 

“En estos casos, la coordinación rápida, coordinada y efectiva, hizo que muchos de los heridos no hayan perdido la vida”, destacó Freidemberg.

El funcionario detalló cómo se realizó el protocolo sanitario tras la tragedia de San Rafael. El accidente ocurrió el domingo minutos antes de las 16 y una hora después, ya habían ingresado los 32 heridos a la guardia del hospital Schestakow.

“Tanto el rescate de los heridos como la recepción de la guardia fue rápido y efectivo, eso hizo que se salvaran muchas vidas”, agregó.

Según destacó Freidemberg, el lugar del accidente está a 40 kilómetros del nosocomio y, en menos de 45 minutos, ya habían ingresados los primeros heridos a la guardia.

“Se despejó de la guardia a los pacientes y fueron derivados a otro sector del hospital para que fueran atendidos y, de esta manera, liberar el área crítica para el ingreso de los heridos”, señaló.

Una vez que ingresaron, el personal de la guardia clasificó a los pacientes de acuerdo por código: verde para aquellos que sólo necesitaban un estudio simple y amarillo y rojo para los heridos más graves que necesitaban cirugía, estudios más complejos o tomografía.

“Más de 50 profesionales y no profesionales del hospital se hicieron presentes tras la tragedia, fue admirable”, agregó.

Con el correr de las horas, muchos de los heridos fueron trasladados a Buenos Aires para poder estar cerca de sus familias.

Según informó el funcionario, el traslado fue más por cuestiones sociales que médicas -salvo el caso de la niña que fue derivada al Garrahan para una operación de alta complejidad-.

“Para viajar en avión se necesita estar en condiciones físicas estables por la altura y la presión”, agregó Freidemberg.

El lunes llegó el avión Hércules para trasladar a 12 heridos junto a sus familiares.

En este sentido, este martes, Rubén Soto fue trasladado el 27 a las 18.30, a la Clínica Sagrado Corazón de la Ciudad de Buenos Aires, programado por su obra social.

De esta manera, en nuestra provincia quedaron sólo cuatro heridos:

 

Hospital Schestakow

Yamila Quevedo: estable, se le retiró la asistencia respiratoria. Continúa con pronóstico reservado internada en UTI Pediátrica.

Jorge Pinelli (padre del chofer): recibió el alta médica pero requiere curaciones por la cirugía. No puede regresar a Buenos Aires porque quedó a disposición de la Justicia.

Hospital Español

Claudio Giménez, uno de los profesores de la Academia Soul Dance, fue operado por una fractura de pelvis y se encuentra estable con muy buena evolución.

Hospital Notti

Agustina Leiva: estado crítico, en ARM, con distrés respiratorio, pronóstico reservado.

Freidemberg señaló que los tres heridos que quedan internados en nuestra provincia se encuentran acompañados por sus familiares.

“Hay algunos que están hospedados en la Cooperadora del hospital Schestakow, otros en un hotel y también en el albergue municipal”, agregó.

El estado de los heridos trasladados a Buenos Aires

Siete de los once heridos que este martes llegaron a Buenos Aires en un vuelo sanitario desde Mendoza fueron dados de alta en la mañana de este miércoles, mientras que se aguardaba la evolución de una nena de trece años que fue operada en el Hospital Garrahan.

El secretario de Salud de Malvinas Argentinas, Fabián Basílico, dijo que de los nueve pacientes -cinco adultos y cuatro chicos- que fueron trasladados al Hospital de Trauma Federico Abete de ese municipio, siete ya fueron dados de alta aunque continúan con seguimiento médico y psicológico.

Los pacientes pediátricos que fueron evaluadas y dadas de alta son Nicole Saucedo, de 7 años; Delfina Saucedo, de 5; Martina Arismendi, de 10, y Melanie Rolón, de 12. 

En tanto, Brian Urueña, de 17 años; Iara Montaña, de 18, y Mónica Basichuc, de 43, también pudieron irse a sus casas este martes por la noche tras recibir atención del personal médico. 

“Se han ido todas con pautas de alarma, pero si fueron derivadas desde Mendoza es porque están fuera de peligro”, explicó Basílico. 

Priscila Alaniz ingresó al quirófano del Hospital Garrahan a las dos de la mañana y la intervención en su columna terminó recién a las diez de la mañana. La chica, de 13 años, se encuentra estable y los médicos aguardaban su evolución para dar un nuevo parte médico.

Una de las personas que continúa internada es Juliana Gómez, de 13 años, quien llegó con fractura expuesta de tobillo y fue trasladada al Hospital Austral por su obra social, donde será intervenida quirúrgicamente hoy. 

En tanto, David Sosa, de 27 años, seguía internado en terapia intensiva del Abete con politraumatismos y fractura de cráneo, y los médicos creían que hoy a la noche o mañana a la mañana ya podría ser dado de alta.

Además, otra mujer fue derivada al Hospital Santojanni y junto a la niña que está en el Garrahan completan la lista de los once heridos trasladados ayer desde Mendoza.