El exitoso trasplante de corazón de Emilia Troncoso, la adolescente mendocina de 12 años y jugadora de básquet del club Andes Talleres, marcó el inicio de una de las etapas más críticas y desafiantes de la medicina cardiovascular: el postoperatorio pediátrico. Rodolfo Fernández, urólogo a cargo del Incaimen, explicó que, una vez recuperada y tras atravesar un proceso de rehabilitación, la joven podría volver a hacer deporte.
Luego de pasar más de 130 días en la lista del Incucai y sostenida por un corazón artificial Berlin Heart, Emilia despertó en el Hospital Italiano de Buenos Aires estable, “tranquila y preguntona”. Sin embargo, la literatura científica explicó que cruzar la puerta del quirófano es solo el primer paso de una rigurosa carrera de fondo para su organismo.
La batalla inmunológica inmediata: el despertar del nuevo órgano
Las primeras horas y semanas posteriores a la intervención de ocho horas representan una fase de adaptación biológica extrema. De acuerdo con las guías clínicas de la American Heart Association (AHA), el monitoreo intensivo inicial se enfoca en dos frentes simultáneos: asegurar la estabilidad hemodinámica del injerto y prevenir el rechazo agudo.
El cuerpo de Emilia, al haber estado condicionado por una cardiopatía dilatada y el uso prolongado de un soporte ventricular mecánico, debe readecuarse a las presiones de un órgano nativo. En esta ventana de tiempo, los médicos calibraran la terapia de inmunosupresión post-trasplante.
Los estudios publicados por la International Society for Heart and Lung Transplantation (ISHLT) señalaron que la terapia de inducción inmunosupresora es máxima durante el primer mes, disminuyendo drásticamente las defensas de la paciente para forzar al sistema inmune a tolerar el nuevo tejido cardíaco.
El puente del “Berlin Heart” y la recuperación muscular
Un factor determinante en el caso de Emilia es que permaneció meses conectada a un dispositivo Berlin Heart. Médicamente, la asistencia ventricular sirve como un “puente al trasplante”, permitiendo que órganos vitales como los riñones y el hígado se mantengan sanos mientras se espera el donante.
No obstante, reportes de la Revista Argentina de Cardiología indicaron que los pacientes pediátricos bajo asistencia mecánica prolongada experimentan cierto grado de desacondicionamiento físico.
Emilia debió aprender a caminar nuevamente días antes de su operación. Por lo tanto, su recuperación postoperatoria inmediata requerirá un plan de rehabilitación kinésica intensiva para fortalecer la musculatura esquelética y torácica de forma progresiva, a medida que su nuevo corazón optimice el gasto cardíaco.
Del aislamiento a la cancha: el retorno a largo plazo
La meta final para la joven deportista es volver a picar la pelota en su club. La evidencia científica recopilada en los registros pediátricos de la ISHLT demuestra que más del 80% de los niños trasplantados logran reincorporarse a actividades físicas normales o competitivas de intensidad moderada un año después de la cirugía.
Para alcanzar esa meta, la recuperación residencial exige un estricto protocolo familiar:

Rodolfo Fernández, urólogo a cargo del Incaimen, aseguró a El Sol que Emilia Troncoso podría volver a hacer deporte una vez que se recupere completamente de la cirugía. Para eso, deberá atravesar un importante proceso de rehabilitación.
“Ella va a poder seguir haciendo deporte, luego de una larga rehabilitación. Sin embargo, en el caso del alto rendimiento no será posible”, aclaró.
El especialista explicó que el objetivo del trasplante es que el paciente pueda retomar una vida normal, aunque aclaró que el alto rendimiento dependerá de la capacidad funcional que conserve después de la intervención.
Además, destacó que existen pacientes trasplantados que continúan practicando distintos deportes e incluso participan de las Olimpiadas Mundiales de Trasplantados.
Cómo se encuentra Emilia
Su papá, Cristian Troncoso, confirmó a El Sol que la niña despertó y que actualmente permanece junto a ella en terapia. La intervención tuvo lugar a las 16.30 del lunes y finalizó minutos antes de las 0.30 de este martes.
“Ella esta bien, recuperándose de la cirugía. Pero se encuentra estable, que es importante”, aclaró Cristian.
Su despertar representa un nuevo momento esperado por la familia después de los meses de incertidumbre que atravesó la niña.
“Paso toda la noche dormida y se despertó alrededor de las 5. En cuanto al donador del corazón, no tenemos información todavía”, explicó su padre.
