Imagen ilustrativa. Fuente: Observatorio Malvinas Argentina Legislatura Provincia de Río Negro.

Las compañías petroleras a cargo de la exploración hidrocarburífera en las Islas Malvinas salieron al cruce de los anuncios formulados por el presidente Javier Milei durante la Cadena Nacional de este jueves. En un comunicado conjunto, las operadoras ratificaron que continuarán con el cronograma previsto para el yacimiento Sea Lion y restaron impacto a las inhabilitaciones y acciones legales prometidas por la Casa Rosada.

La declaración de la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum se emitió en respuesta directa a las “noticias de prensa y en conexión con el discurso pronunciado por el presidente argentino”. En el documento, ambas firmas resaltaron que las licencias “legalmente otorgadas” siguen siendo válidas y aseguraron que “no se espera que los recientes acontecimientos tengan efectos materiales en las actividades del proyecto de Sea Lion, incluido el calendario para completar el desarrollo del proyecto”.

Asimismo, las dos empresas enfatizaron que los permisos de exploración otorgados en la zona bajo disputa cuentan con el “apoyo total y continuo del Gobierno británico”.

Pese a la señal de tranquilidad que intentaron transmitir a sus inversores, el anuncio del Gobierno argentino tuvo una repercusión inmediata en las cotizaciones bursátiles. Tras la cadena nacional, los títulos de Rockhopper registraron caídas superiores al 5% en la Bolsa de Londres, mientras que las acciones de Navitas retrocedieron en torno al 2% en el mercado de Tel Aviv.

No es la primera vez que ambas firmas quedan en el radar de la legislación argentina: la Cancillería ya había sancionado a Rockhopper en 2013 y a Navitas en 2022 por realizar actividades de exploración en la plataforma continental sin la debida autorización del Estado soberano. En el archipiélago también mantienen licencias de exploración la petrolera británica Borders & Southern y la canadiense JHI.

El detonante: la advertencia de Milei en Cadena Nacional

La reacción corporativa se produjo pocas horas después de que el presidente situara al proyecto Sea Lion como una “amenaza urgente” para la soberanía nacional sobre los recursos del Atlántico Sur.

En su alocución, Milei sostuvo: “Hemos logrado determinar que el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, tiene fecha para iniciar la explotación petrolera offshore en algún momento de los próximos meses. ¿Qué significa esto? Que si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”.

Ante ese diagnóstico, el mandatario ratificó la aplicación de inhabilitaciones severas para las empresas, directores y proveedores: “Procederemos a inhabilitar de operar en territorio argentino a las empresas involucradas directa o indirectamente en proyectos en las Islas Malvinas sin autorización argentina. Quienes operan en nuestras islas a espaldas del Gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano. No se pueden hacer las dos cosas”.