El Instituto de Educación Física 9-016 Dr. Jorge E. Coll está atravesando una situación compleja por la falta de docentes en algunas materias que impide el normal cursado y genera preocupación en parte de los 2.658 alumnos matriculados, que este lunes realizaron una protesta. Las autoridades actuales asumieron en diciembre en el marco de una intervención de la DGE para normalizar el organismo.

Luis Castillo era el rector el año pasado tras ganar las elecciones en 2022 y las próximas debían celebrarse este año, pero una resolución decretó el proceso de “normalización” del instituto, con la firma del ministro Tadeo García Zalazar. Así, asumió Rodrigo Araya como rector normalizador y éste designó a cuatro secretarios.

Por la crítica situación de los docentes, el centro de estudiantes del Instituto convocó a una asamblea el viernes pasado para poner al tanto al alumnado, pero estos quedaron disconformes y exigieron una reunión con las autoridades. Este lunes al mediodía realizaron una sentada en el campo de entrenamiento de la sede en Godoy Cruz. En esa manifestación, las autoridades tuvieron que salir a explicar por qué hay materias sin docentes.

La cuestión de los docentes

Carina Ortega, que había sido designada secretaria de Bienestar, quedó a cargo del Instituto luego de que Araya pidió licencia. Señaló que hay entre un 15% a un 20% de materias que actualmente no tienen docentes.

La justificación es que hubo un proceso de titularización que desplazó algunos suplentes y porque en simultáneo están implementando un plan nuevo en 1º y 2º, lo que modifica algunos espacios y mueve suplencias. Se confeccionó un listado con suplencias a cubrir, pero la solución no llega.

Solo se pueden presentar en primera o segunda instancia los que se inscribieron el año pasado en la plataforma de nivel superior para concursar. Pero algunos no dan el perfil para el espacio y a otros espacios directamente no se presentan docentes. No podemos cubrir esos lugares y nos está atrasando“, señaló.

Ortega advirtió que en este momento tienen llamados activos, pero que ya van dos espacios en los que no se presenta nadie. “Como no se presentan, hay que esperar 48 horas para hacer un nuevo llamado. Van pasando los días y no se cubren esos espacios“, explicó.

Calu Guidolin, alumna del centro de estudiantes, señaló que la preocupación de los alumnos es que la situación compromete su planificación académica. Teniendo en cuenta el miedo de que algunas materias deban pasar al próximo cuatrimestre o al año que viene, el cursado se atrasa y se genera una sobrecarga horaria.Es un problema, sobre todo para los alumnos de cuarto año que quieren recibirse este año y no tienen esos profesores”, señaló.

Se entiende que los estudiantes están preocupados por tener docentes, pero les explicamos que estamos haciendo lo que corresponde administrativamente. No todo depende de nosotros, explicó Ortega. También recalcó que la Secretaría Académica va a “ajustar todo lo que sea necesario” para garantizarles el cursado y los exámenes. “El estudiante no se va a ver perjudicado por esta situación que es ajena a ellos”, señaló.

Como contrapropuesta, sugirió que el cursado de estas materias del primer cuatrimestre pueda extenderse hasta septiembre o buscar modelos híbridos de cursado.

Sin embargo, los alumnos consideran que hay medidas por tomar. “Dijeron que era un problema de la DGE, que ellos no pueden hacer más que esperar los plazos administrativos. Pero mientras tanto pueden dar soluciones. Como que los docentes que estaban como suplentes continúen, que difundan los llamados por redes porque muchos ni se enteran las vacantes. Los profesores que sacaron podrían restituirlos para garantizar el derecho a estudiar“, expresó Guidolin.

Polémica por la cooperadora y sus rendiciones

Otro de los focos del reclamo de los alumnos es la situación de la cooperadora del instituto, que adeuda la rendición de cuentas y fue uno de los motivos de la intervención. La actual gestión aseguró que, al asumir en diciembre, se debía la presentación de al menos dos balances, pero que en febrero ya los tenían al día.

Sin embargo, Guidolin advirtió que desde hace un mes y medio vienen exigiendo esos balances, sin respuesta por parte de las nuevas autoridades. Es por eso que están fomentando no pagar la cooperadora hasta tanto se presenten. Reconocieron además que hay personas que están “coaccionando” para pagar de manera obligatoria a cambio de ciertos beneficios.

Es por eso que los alumnos mostraron su preocupación por las versiones de que ese canon cooperativo deje de serlo para ser obligatorio. Se trata de un monto aproximado a los 50.000 pesos anuales que puede pagarse en cuotas. Las autoridades descartaron la obligatoriedad a este medio: “Nunca lo fue ni va a serlo. Otros años se pidió tener al día la cooperadora para poder matricularlos pero este año no lo hicimos así“.

Reordenamiento de horas y reclamos

Por otro lado, las autoridades señalaron que, en el marco del proceso de normalización, están encarando un ordenamiento de horas de los docentes a pedido de la Dirección de Educación Superior, con el objetivo de darle de baja a varias horas para bajar el costo operativo del instituto.

Señalaron que eso no afecta a los servicios educativos porque se trata de horas relacionadas a la administración y gestión, no de docentes a cargo de alumnos. Sin embargo, los representantes de los estudiantes lo desmienten y aseguran que muchos docentes se enteraron que no contaban más con esas horas el mismo día en el que fueron a cubrirlas.

“No tuvieron un previo aviso de esta quita de horas. Por ejemplo, en prácticas profesionales se trabajaba en duplas pedagógicas y se enteraron que uno de los dos no iba a estar, de una forma ni muy formal ni muy cordial. Fue poco prolijo y con destrato”, reconocieron.

Consejo superior

Por otro lado, el reclamo de los alumnos gira en torno a la situación del Consejo Superior, que es elegido también democráticamente y tiene representación de distintos actores del Instituto. “Hoy en día ese Consejo no está en democracia. La última elección fue en 2022 y de allí vienen los consejeros. Hoy sabemos que está conformado pero no conocemos públicamente quiénes lo integran y tampoco representan los intereses de los estudiantes. Los puso a dedo el rector. Además, nos parece injusto la repartición de representantes en ese Consejo“, señaló Guidolín.