La Ciudad de Mendoza se prepara para una intervención profunda en dos arterias sumamente transitadas, pero lo hace con la guardia alta. El intendente Ulpiano Suarez y el titular de Aysam, Humberto Mingorance, confirmaron el pronto inicio de la renovación de calzada y redes en las calles 9 de Julio y 25 de Mayo, en el tramo que va desde Godoy Cruz hasta Colón. Se trata de una obra “sensible”, no solo por su impacto logístico, sino por el peso de un antecedente que todavía genera malestar: la interminable obra de la calle San Juan.
Para evitar que se repita aquel escenario, que derivó en casi tres años de demora y un clima de hostilidad vecinal, el municipio ha decidido “blindar” los trabajos. El plan de la Capital es realizar un seguimiento diario desde el primer minuto, verificando la disponibilidad de materiales y el cumplimiento estricto del cronograma pactado.
Esta metodología ya tuvo un ensayo exitoso en la calle Patricias Mendocinas -inaugurada este jueves-, donde el control municipal permitió entregar la obra en los plazos correspondientes.
“Poner la cara” y el costo político
Ulpiano Suarez anticipó que está dispuesto a asumir el desgaste que generan estos trabajos en pleno microcentro.
“Sabemos que este tipo de trabajos generan inconvenientes y, obviamente, afectan la circulación vehicular. Yo entiendo el enojo porque uno quiere tener la calle impecable, pero es imposible. No hay forma de que una calle esté en las mejores condiciones si no se interviene”, aseguró el intendente.
En un mensaje con tono político, Suarez remarcó que la ejecución será cuadra por cuadra para minimizar el impacto en los comercios y añadió: “Pongo la cara. Si hay algún costo político, lo pagamos. Son obras necesarias, cuyos efectos positivos los va a ver otro intendente”.
“Salimos de la especulación electoral”, sumó en relación a que él es uno de los aspirantes a la Gobernación.

Los detalles técnicos y el financiamiento
A diferencia de la remodelación de la calle San Juan, este nuevo proyecto se centrará exclusivamente en la renovación de la calzada para el tránsito vehicular, sin incluir veredas ni luminarias nuevas. Por su parte, Humberto Mingorance explicó que Aysam asumirá el costo de la calzada ya que el deterioro se debe mayoritariamente al estado de las redes, aunque la ejecución será conjunta con el municipio debido a otras intervenciones locales.

La logística prevista indica que la licitación se llamará en un plazo de 30 días y las máquinas empezarían a trabajar en los próximos meses de 2026, priorizando la calle 9 de Julio sobre 25 de Mayo. Aún no hay detalles del presupuesto ni del plazo de ejecución.
Si bien hoy existe una tregua entre la Capital y la empresa a cargo de Mingorance, las rispideces son constantes debido a obras menores que terminan rompiendo pavimentos recién estrenados, como ocurrió recientemente en la calle Sarmiento o con baches que aparecen a las dos semanas de un reasfaltado.
El fantasma de la calle San Juan
El rigor que el municipio promete aplicar en 9 de Julio y 25 de Mayo tiene una explicación estadística y traumática: el calvario de la calle San Juan. Aquella obra comenzó en noviembre de 2022 con un plazo de 540 días, pero imprevistos de todo tipo la postergaron hasta su habilitación total en abril de 2025.
La magnitud de aquel “caos” incluyó:
- Inversión: 7.525.798 de dólares.
- Redes: se reemplazaron más de 3.400 metros de redes cloacales y 2.000 metros de redes de agua.
- Conexiones: 280 conexiones de cloacas y 280 de agua, con 32 bocas de registro.
- Materiales: se excavaron 35.000 m³ de material y se utilizaron 3.800 m³ de hormigón para pavimentar 25.000 m².
- Tensión política: Ulpiano Suarez llegó a sancionar a la contratista Corporación del Sur en febrero de 2024 por demoras injustificadas en el cruce de San Juan y Colón.
Mientras se aguarda por el inicio de estos trabajos, la Ciudad mantiene en carpeta otra obra de peso: la renovación de calzada, veredas y luminarias en la calle Yrigoyen, en el límite con Godoy Cruz, aunque por ahora no hay novedades sobre su licitación.
