Con un escenario que simuló la desaparición de una aeronave en plena zona montañosa, se llevó adelante un nuevo Ejercicio de Búsqueda y Salvamento Aeronáutico (SAREX) en Tunuyán. Dichas prácticas son claves para poner a prueba la capacidad de respuesta ante emergencias reales.
El operativo, coordinado por Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), recreó la pérdida de contacto de un avión Cessna 150 con dos ocupantes a bordo, que realizaba un vuelo en la región. “A partir de esa hipótesis, se activó el sistema SAR y comenzó una carrera contrarreloj para coordinar recursos, evaluar tiempos de despliegue y afinar la respuesta en terreno”, explicaron desde EANA.
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Durante la jornada, se movilizaron medios terrestres y se trabajó sobre aspectos sensibles como la comunicación entre equipos, la toma de decisiones y el uso de tecnología aplicada a la búsqueda. En ese punto, los drones con cámaras térmicas ganaron protagonismo, permitiendo rastrear en condiciones complejas.





El ejercicio contó con la participación de múltiples organismos, entre ellos Gendarmería Nacional Argentina, el Ejército Argentino —con su división canina K9—, la Policía local, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y el sistema de salud.
Lejos de ser una simple simulación, el SAREX funciona como un termómetro del sistema: permite detectar fallas, ajustar protocolos y fortalecer la preparación del personal.
