Las intensas tormentas que se registraron en Mendoza en las últimas semanas comenzaron a impactar en la producción frutihortícola de la provincia. Productores y comerciantes del sector aclararon que las lluvias están dificultando el trabajo en las chacras, afectando la calidad de los productos y generando aumentos puntuales en algunos alimentos.

Desde la Unión Frutihortícola Argentina explicaron que el problema principal es operativo: en varios campos directamente no se puede ingresar para cosechar la mercadería debido al estado del suelo luego de las precipitaciones.

El titular de la entidad, Omar Carrasco, señaló que esta situación está provocando cambios temporales en la oferta disponible en los mercados. 

“En algunos mercados de la provincia se ha visto un aumento en la mercadería local por los intensos días de lluvia que afectaron las producciones”, indicó en diálogo con El Sol.

Las dificultades del sector

Carrasco explicó que cuando las lluvias son persistentes, los productores encuentran dificultades para entrar a las chacras y retirar la producción. Esto limita la cantidad de mercadería que llega a los puestos de venta.

Según detalló, esa menor disponibilidad puede provocar subas temporales en algunos productos, aunque aclaró que no se trata de una situación permanente. “Los aumentos son momentáneos por las lluvias. Si sigue lloviendo puede continuar, pero cuando se normaliza el clima también lo hacen los precios”, sostuvo.

Además, destacó que ciertos alimentos mantienen valores relativamente estables, como las berenjenas destinadas a encurtidos, los duraznos utilizados para dulces o los tomates que se procesan para salsa.

Los productos que más aumentaron

Entre los productos que registraron mayores subas aparecen algunas verduras de consumo cotidiano. Productores y comerciantes mencionaron incrementos en el choclo, el tomate, el pimiento y distintas variedades de zapallos.

También se observaron aumentos en verduras de hoja como la acelga y la lechuga. En algunos casos los valores subieron alrededor de un 10% o 15%, aunque el impacto se dio según la calidad del producto y del canal de comercialización.

Menor calidad y ventas complicadas

Comerciantes del Mercado Cooperativo de Guaymallén coincidieron en que el exceso de lluvia está generando un escenario poco habitual para la provincia.

Marcelo Astudillo, uno de los vendedores del mercado, explicó que las verduras son especialmente sensibles a la humedad y eso impacta directamente en su conservación. 

“Las lluvias generan problemas porque las verduras se pudren mucho más rápido. No es algo común para Mendoza”, ejemplificó.

El comerciante reconoció que la calidad de algunos productos se ha visto afectada y que los cultivos de invernadero son los que mejor resisten estas condiciones climáticas.

Sin embargo, aseguró que el contexto económico del sector sigue siendo complejo. De acuerdo a su postura, las ventas están muy restringidas y muchos productores atraviesan dificultades para sostener su actividad.

Un impacto temporal

Desde el propio mercado mayorista señalaron que el comportamiento de los precios suele ajustarse rápidamente cuando mejora el clima.

Rodolfo Masso, encargado de diversos locales en el Mercado Cooperativo de Guaymallén, indicó que la lluvia es uno de los factores que más perjudica a la producción frutihortícola. “Es el peor enemigo para la fruta y la verdura”, afirmó.

De todos modos, detalló que las subas suelen ser breves. Cuando se restablecen las condiciones de trabajo en las chacras y se retoma la cosecha normal, la oferta vuelve a estabilizarse.

Por último, Masso destacó que la incorporación de maquinaria en los últimos años permitió acelerar las tareas de cosecha y preparación de la mercadería, lo que ayuda a que el mercado recupere el equilibrio con mayor rapidez.