Roggerone tiene 49 años.

Un jurado popular halló culpable la tarde de este viernes a Omar Maximiliano Roggerone Ramírez (49) por el crimen de David Piroli (38), el hombre que fue asesinado y luego prendido fuego en el interior de su auto a mediados de 2022 en Las Heras. Más allá del veredicto en contra, el autor del crimen evitó una condena a prisión perpetua, ya que había llegado al juicio oral imputado por el delito de homicidio agravado por ensañamiento, que prevé como único castigo la pena máxima.

Los doce ciudadanos que integraron el tribunal popular desestimaron la versión de la Fiscalía, representada por el jefe de la UFI Homicidios, Fernando Guzzo, y el fiscal Carlos Torres, quien lideró la investigación. Ambos sostuvieron durante el proceso que el acusado torturó a la víctima antes de darle muerte.

Del mismo modo, los jueces de los hechos tampoco se inclinaron por la hipótesis de la defensa, a cargo de Gonzalo Castro, quien solicitó un veredicto de no culpabilidad, ya que consideraba que su cliente no tuvo participación alguna en el hecho de sangre.

Finalmente, los jurados resolvieron que correspondía condenar a Roggerone como coautor de homicidio simple, una calificación alternativa propuesta por el juez técnico Horacio Cadile y que prevé penas de 8 a 25 años de encierro.

Así las cosas, el magistrado debía fijar una fecha para la realización de la audiencia de cesura, para establecer la pena contra el imputado. No obstante, ante la imposibilidad del abogado defensor de estar presenta la semana próxima en esa sesión, se llegó a un pacto con la Fiscalía para fijar un castigo de 16 años de cárcel para el acusado.

Frente a eso, el juez le cedió la palabra a Roggerone, quien se mostró disconforme con el veredicto, insistiendo con su inocencia: “No estoy de acuerdo, pero ya está”. Acto seguido, el magistrado le volvió a preguntar y, sin otra opción, contestó que “sí” aprobaba la pena pactada entre el defensor y la Fiscalía.

Después de escuchar los argumentos de ambas partes, Cadile pasó a un cuarto intermedio para tomarse un momento y así definir la situación. Al cabo de algunos minutos, regresó a la sala, homologó el acuerdo y dictó la sentencia por la pena establecida.

Crimen y macabro hallazgo en Las Heras

Corría la noche del 22 de junio de 2022 cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un auto que se estaba prendiendo fuego en un lote baldío ubicado frente al cruce de calles San Martín y Santa Rosa.

Policías llegaron a ese sector y dieron con un Ford Falcon en llamas, escondido entre la vegetación. Por eso, solicitaron la intervención de bomberos para frenar el avance del fuego.

Momentos después, verificaron el interior del rodado y en el baúl hallaron un cadáver atado de pies y manos. A simple vista, presentaba una lesión en la cabeza, que luego la necropsia determinaría que se trataba una herida de bala.

Con el paso de las horas, los investigadores del caso establecieron que el cuerpo pertenecía a Piroli, quien también era propietario del automóvil dentro de que se encontró su cuerpo.

Cuando profundizaron el perfil de la víctima, los detectives supieron que tenía antecedentes por violencia de género, robo y hurto, pero también había estado en la mira por venta de drogas. Ese fue el punto de partida para desarrollar una hipótesis narco, que condujo a la detención de Roggerone.

La hipótesis oficial sostenía sostiene que Piroli se quedó con 50.000 dólares provenientes del narcomenudeo, pero que el dinero no le pertenecía. Por ese motivo, Roggerone y otros sujetos lo secuestraron con la intención de amedrentarlo para que devolviera la cuantiosa suma de dinero, de acuerdo con el expediente.

La declaración de un testigo de identidad reservada, sumado a los peritajes sobre el celular de Piroli y las labores de campo de los pesquisas de Homicidios, permitieron sindicar a Roggerone como autor.

Pese a eso, parte de la reconstrucción de la Fiscalía se terminó cayendo en el juicio, ya que los jurados no se vieron convencidos por las pruebas que presentó la parte acusadora y consideraron que se trató de un homicidio simple, descartando el agravante del ensañamiento. Así, Roggerone zafó de la perpetua y recibió una pena menor.