Declaraciones testimoniales, estudio de la escena en detalle y de relaciones cercanas y familiares. Registros de cámaras de seguridad de la casa de calle Videla Aranda 1668 de Cruz de Piedra, Maipú, y otros aparatos similares en las adyacencias. Las imágenes fueron determinantes para iniciar una pesquisa policial y judicial que terminó siendo exitosa en pocas horas. Captaron un auto y el ingreso de dos mujeres. Luego tomaron a un hombre armado que se ocultaba en ese rodado, quien ingresó sigilosamente.
Ese fue el punto de partida para apresar en las últimas horas a los tres sospechosos del asesinato del Eduardo Bertón Vidal, ocurrido el sábado por la noche.
La causa por el crimen del docente vinculado al deporte, reconocido empresario y destacado por sus actividades políticas en la comuna junto con su hermano, se potenció el domingo por la tarde, un día después del hallazgo del cadáver afectado por el fuego en una de las habitaciones de la propiedad. Se adjuntó al expediente el informe preliminar de la necropsia, que confirmó que la víctima, de 82 años, presentaba un disparo en la cabeza, tal como reveló El Sol horas después del hecho.
Los médicos legistas le explicaron a la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos que, antes de morir ejecutada, Bertón sufrió traumatismos en el cráneo por golpes. Cuando el trabajo de dos presuntos sicarios estaba cumplido -un varón y una mujer que son pareja- quemaron los restos y las llamas tomaron parte de la habitación donde se hallaba con el objetivo de intentar borrar cualquier tipo de indicio que los incrimine.
En las últimas horas, se hicieron allanamientos y se produjeron las detenciones. La teoría de los policías de la División Homicidios de Investigaciones sostiene que el caso tuvo una autora intelectual y dos materiales, aunque el trío estuvo en la escena.
Justamente, quien habría organizado o pedido -se investiga si a cambio de dinero u algún otro tipo de promesa- que mataran al jubilado fue la militante libertaria Claudia Carina Córdoba, quien fue candidata a intendente del partido fundado por el presidente Javier Milei en las elecciones que se desarrollaron en la citada comuna en setiembre del año pasado.
Golpeado, ejecutado y quemado: cómo fue el asesinato del jubilado en Maipú
La causa por el asesinato del jubilado Eduardo Bertón Vidal (82) en su casa de calle Videla Aranda de la localidad de Cruz de Piedra, en Maipú, comenzó a dar sus primeros pasados durante la tarde del domingo, un día después…
Un trabajo en tiempo récord
La información a la que accedió este diario agrega que Bertón fue atacado después de las 18 del sábado. Una llamada al 911 advirtió sobre un incendio en su casa y Bomberos Voluntarios de esa comuna fueron los primeros en arribar a la escena. También lo hizo su hermano Alberto y otras personas de entorno, como el intendente Matías Stevanato.
Las cámaras de seguridad captaron previamente la llegada de un Fiat Palio Adventure con dos mujeres. Analizaron el dominio de ese rodado y así llegaron a identificar a Córdoba.
Justamente, esta mujer mantenía un vínculo cercano con Bertón y buscaba ser beneficiaria de algunos negocios, bienes inmuebles y dinero que la víctima había cobrado en dólares en los últimos tiempos, contaron desde el círculo más cercano de la víctima. Por lo que entienden los pesquisas, Córdoba quedó afuera de todo y esto habría motivado plenear algún tipo de venganza atentando contra la vida del jubilado.
Mientras sumaban pruebas para sostener detenciones y las futuras imputaciones, los efectivos profundizaron los trabajos de observaciones en las viviendas de los sospechosos con el objetivo de evitar cualquier tipo de fuga.
Así fue que llegaron hasta el barrio El Portón, en la localidad de Gutiérrez, ubicado hacia el este de Maza tomando por calle Bruno Morón, donde residía la mujer acusada de ser autora material del crimen junto con su pareja. Ambos fueron identificados como Roxana Elizabeth Núñez (38) y Pablo Fabián Peña (57), conocido como el “Gringo” y condenado hace un tiempo a cinco años y medio por tema de drogas.


Cuando los identificaron, supieron que la fémina había denunciado al hombre por violencia de género. Incluso, existía una orden de prohibición de acercamiento. Pese a esto, cuando allanaron su domicilio del citado barrio, ambos se encontraban en la misma propiedad, situación que no esperaban los sabuesos que cumplían con la orden de allanamiento.
Entre todos los trabajos que se iniciaron en el expediente, existe una teoría que se encuentra en pleno proceso investigativo, la que está relacionada con el arma de fuego utilizada para ejecutar a la víctima.
Bertón tenía a su nombre cuatro armas de fuego, entre ellas una carabina, una escopeta 12.70, una pistola calibre 22 y un revólver 357. La primera fue encontrada desarmada; la segunda terminó afectada por el fuego y las últimas dos no estaban en la propiedad.
Cuando se realizó la necropsia, los profesionales lograron rescatar el plomo que terminó con la vida del docente jubilado. Si bien en Balística no lo confirmaron porque el mismo se encontraba deformado por el impacto, tendría un tamaño similar al calibre 357, justamente, como el revólver que no estaba en la propiedad.
Debido a esto, no descartan que esa arma fue la utilizada para terminar con la vida de la víctima, la que habría sido descartada tras el hecho; más allá de que Peña fue detectado en el teatro del hecho con un arma de fuego, cuando ingresó a la casa sin que la víctima lo notara, mientras les mostraba el terreno a las dos mujeres que “lo distraían” para que no llamaran la atención.
