El conflicto diplomático entre Argentina y Venezuela tras las escandalosas elecciones del país caribeño, que consagraron a Nicolás Maduro nuevamente como presidente, continúa en ascenso y el gobierno de Javier Milei busca liderar las represalias regionales contra el régimen de Caracas.
En este contexto, la canciller Diana Mondino y su vice, Leopoldo Sahores, se encuentran en comunicación permanente con el encargado de negocios en Caracas, Andrés Mangiarotti, para conocer de primera mano la situación en ese lugar.
Las críticas de la Argentina sobre los comicios fueron casi instantáneas y exigió “la revisión completa de los resultados con la presencia de observadores electorales independientes que aseguren el respeto de la voluntad del pueblo”.
Esta decisión se confirmó en un comunicado conjunto que firmó el representante diplomático del país junto con sus pares Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, en el que también solicitaron “una reunión urgente del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA)”.
En este contexto, el presidente Javier Milei, pretende ir a fondo y busca impulsar una respuesta regional que haya una respuesta contundente por parte de algunos de los bloques regionales, como puede ser la propia OEA.
A pesar de esto, desde Casa Rosada admitieron que es necesario que Brasil se pliegue al rechazo al régimen de Maduro, que hasta el momento, mantuvo una posición neutra ante el conflicto.
A través de una nota, la administración de Da Silva “reafirma” que “el principio de la soberanía popular debe ser observado por medio de la verificación imparcial de los resultados” y añade que Brasil “aguarda, en ese contexto”, la publicación de todos los datos “detallados por mesa de votación.
Más allá de esto, desde puertas adentro del Gobierno entienden que otros países del cono Sur se sumarán a la presión regional como Paraguay, Uruguay, Ecuador.
Pero además la decisión no es tan sencilla por la situación de los seis asilados en la embajada en Caracas. Entre ellos, se encuentra Omar González, dirigente vinculado a María Corina Machado, y otros cinco políticos de la oposición: Magalli Meda, Pedro Urruchurtu, Claudia Macero, Humberto Villalobos y Fernando Martínez Motolla, todos trabajaban en la campaña electoral de Machado.
Si abandonan la sede diplomática, los seis políticos serán detenidos por diversos delitos. El gobierno venezolano les negó la salida para que puedan exiliarse en Buenos Aires.
