El Banco Central decidió bajar la tasa de interés de referencia al 50%. La decisión de la entidad financiera golpea en una herramienta de ahorro tradicional de los argentinos, el plazo fijo.
El 50% de tasa nominal anual equivale a una tasa efectiva anual de 63,2%, debido al interés compuesto, si el cliente de un banco va renovando mes a mes el plazo fijo en un año.
Con el descenso de la tasa, es probable que los bancos hagan una reducción de 10 puntos, es decir, del 40% nominal anual.
De esta forma, la tasa de un plazo fijo al 40% equivale, a su vez, a una tasa efectiva anual del 48,2%.
En el mes, el rendimiento es del 3,3% de ganancia, en los bancos privados.
La cifra está lejos, por supuesto, del rendimiento que otorgaba a los ahorristas en noviembre de 2023. En ese momento, el Banco Central elevó a 133% anualizada, lo que en el mes otorgaba un interés del 11%.
Por supuesto, la inflación mensual superaba a ese rendimiento mensual, ya que era del 12% e incluso la diferencia interanual superaba la tasa nominal anual, ya que la inflación en un año en ese momento era del 148%. Es decir, aunque daba más interés, el plazo fijo perdía contra la inflación.
Hoy, por supuesto, con la quinta reducción consecutiva desde que empezó el gobierno de Javier Milei, el plazo fijo no es la herramienta más atractiva. Aunque se estima que la inflación de abril será de un dígito, para quedar en 9%, el rendimiento del 3% queda muy por debajo.
