La vicepresidente Victoria Villarruel hizo su descargo en las redes sociales por el aumento de dieta que se aprobaron los senadores este jueves, para llegar a cobrar más de 4 millones de pesos. Aseguró que no cobrará ese “dietazo“, que no puede frenarlo y que es “legal”.
“Hoy los senadores de todos los bloques acordaron un aumento de su salario que fue votado a mano alzada en el recinto por contar con los votos necesarios para hacerlo“, explicó la compañera de fórmula de Javier Milei.
Luego aclaró que su papel al frente de la Cámara Alta es limitado a la hora de las votaciones. “Como Presidente del Senado NO soy senadora, no cobro del Senado y NO puedo interferir en esas decisiones“, indicó.
Aclaró luego que “tampoco puedo obligar a que se vote nominalmente ni a que se justifique la decisión avalada por todos, porque NO soy senadora“. Aunque la presidente del Senado señaló que fue una decisión de todo el cuerpo, en realidad, hubo senadores que no alzaron su mano, entre ellos, los propios de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR.
Villarruel hizo su descargo y explicó por qué prefirió conducir la sesión en lugar de ausentarse, un hecho que le valió críticas e insultos en las redes sociales.
“Podría haberme levantado para no que no salga mi foto y parte del periodismo y de los trolls me acusen de lo que NO tengo injerencia alguna pero siempre doy la cara y hoy no va a ser la excepción“, argumentó.
La presidente del Senado también lamentó “que se le mienta al pueblo y ciertos sectores aprovechen para intentar ensuciarme“. Sin embargo, dejó una aclaración importante: lo aprobado es válido. “Lo que sucedió en el Senado es perfectamente legal y NO tengo herramienta alguna para frenarlo“.
No es la primera polémica en la que queda envuelta la vicepresidente respecto a los aumentos en el Senado de la Nación. En marzo, autorizó con su firma una suba, a la par de Diputados con Martín Menem. Pero la medida fue reprobada por el presidente Javier Milei, que ordenó se diera marcha atrás.
En esa ocasión, si bien el aumento no se otorgó, Villarruel recalcó que era legítimo. Ahora, tomó otra actitud, al despegarse del proyecto y de la votación.
