El Carrusel de las Reinas es uno de los momentos más elevados de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Con miles de mendocinos volcados a las calles por donde desfilaron los carros con las candidatas al cetro nacional, las agrupaciones gauchas y los invitados.

Bajo un cielo nublado, pero con una temperatura más agradable que la que se vivió horas antes en la Vía Blanca, los 18 departamentos vuelven a mostrar sus carros, armados con frutas y otros regalos, para ofrecer al público.

Hay que tener en cuenta que los 18 carros compiten por un primer premio de 600 mil pesos al mejor diseño, y por un segundo premio de 300 mil pesos.

No hubo palco de autoridades, como dispuso el Gobierno provincial, lo que ya implica un cambio importante en la escenografía urbana del Carrusel.

Sin embargo, la asistencia de los mendocinos y de los turistas disfrutando esta fiesta popular es lo que mantiene viva la tradición del desfile de carros y el último contacto de las candidatas con la gente.

A los centros tradicionalistas y las colectividades, también hubo otros detalles que agregaron más diversidad y, sobre todo, teatralidad al Carrusel. Y, por supuesto, las hinchas de las reinas, que no aflojan porque ya son las últimas horas de campaña vendimial.