El gobernador Alfredo Cornejo y el presidente de YPF, Horacio Marín, anunciaron el inicio de una nueva campaña exploratoria en Malargüe. Los trabajos se realizarán en el bloque CN VII A y permitirán profundizar los estudios sobre el potencial de producción de hidrocarburos no convencionales en Mendoza.

La petrolera estatal pondrá en marcha la perforación de tres pozos horizontales, una etapa que busca ampliar el conocimiento sobre las características geológicas de Vaca Muerta en territorio mendocino. Los resultados serán determinantes para establecer si las condiciones del subsuelo permiten avanzar hacia una futura explotación comercial.

La nueva campaña dará continuidad a los trabajos realizados en los pozos Paso de las Bardas Norte y Aguada Negra, cuyos resultados impulsaron a YPF a profundizar las investigaciones en la zona. En esta instancia, la compañía analizará distintos horizontes de la formación y extraerá testigos de roca para estudiar sus propiedades físicas y geológicas.

A diferencia de las perforaciones destinadas directamente a producir petróleo o gas, los nuevos pozos tienen un objetivo principalmente exploratorio. La información obtenida permitirá identificar los sectores con mejores perspectivas, evaluar la productividad de la roca y determinar las condiciones técnicas y económicas necesarias para desarrollar futuros proyectos.

Vaca Muerta Mendoza: cinco pozos exploratorios previstos para 2026

La campaña de YPF se suma a las perforaciones previstas por la unión transitoria de empresas Quintana Energy–TSB en el área Cañadón Amarillo, también ubicada en Malargüe. Ese proyecto contempla la realización de otros dos pozos no convencionales.

De esta manera, Mendoza tiene previstas cinco nuevas perforaciones exploratorias durante 2026: tres a cargo de YPF y dos correspondientes a Quintana Energy–TSB. Las iniciativas buscan ampliar el conocimiento disponible sobre la formación, que presenta diferencias geológicas entre los distintos sectores de la Cuenca Neuquina.

El avance de estas campañas representa una etapa clave para determinar el potencial de Vaca Muerta en Mendoza. La exploración permite identificar las áreas con mejores condiciones para producir hidrocarburos y establecer qué inversiones e infraestructura serían necesarias para una eventual explotación a escala comercial.

Sin embargo, el inicio de las perforaciones no implica que la provincia ya cuente con nuevos yacimientos en producción. Para llegar a esa instancia, las empresas deberán analizar los resultados de los estudios y determinar la viabilidad técnica y económica de los proyectos.

Mendoza avanza en el marco regulatorio para Vaca Muerta

En paralelo con las inversiones exploratorias, el Gobierno provincial trabaja en la elaboración de los primeros contratos de concesión de explotación no convencional. El objetivo es establecer las condiciones para desarrollar proyectos de producción de petróleo y gas a partir de este tipo de recursos.

Además, la Provincia impulsa una actualización de la Ley de Hidrocarburos, cuyo proyecto fue enviado a la Legislatura. La iniciativa busca adaptar las normas vigentes a los cambios tecnológicos, productivos y regulatorios de la industria, así como incorporar herramientas para atraer inversiones.

La estrategia oficial apunta a que los resultados de las campañas exploratorias se traduzcan en proyectos productivos en Malargüe. Para ello, será necesario confirmar el potencial de los recursos, definir las condiciones de explotación y establecer la rentabilidad de las inversiones requeridas.

Por ahora, el foco está puesto en obtener información precisa sobre el subsuelo mendocino. Los resultados de los cinco pozos previstos para este año serán parte de los datos que permitirán determinar las perspectivas de desarrollo de Vaca Muerta en la provincia.