Río Mendoza.

El aumento de las nevadas en invierno y las altas temperaturas que se registraron en el último mes, colmaron los cauces del río Mendoza, al punto de renovar las ilusiones de pobladores del desierto de Lavalle con el regreso del agua a Lagunas del Rosario. Sin embargo, los deshielos están llegando a su fin, según informó el Departamento General de Irrigación.

 El jefe de Distribución del río Mendoza, Carlos Sánchez, y calificó este 2024 como “atípico” por la cantidad de agua en los ríos. A los deshielos, se sumaron precipitaciones pluviales de largo alcance, como las registradas en departamentos como Luján y Maipú, de la zona centro, que contribuyeron en la constitución de un año con características disímiles en relación con la época de sequía que venía sufriendo la provincia desde hace 15 años.

“Las estaciones nivométricas marcan que no queda mucho de deshielo. El río Mendoza proviene de dos subcuencas, la de Horcones y la de Tupungato, que es la más importante. En la de Horcones queda prácticamente nada y del lado del Tupungato, algo queda de aporte glaciar y periglaciar. Luego de los grandes caudales, los aportes del deshielo están llegando a su fin”, confirmó Sánchez.

Qué se hizo con el agua

Irrigación tomó una parte de ese alto caudal del río para riego y para abastecimiento poblacional. “Lo que sobró, que no puede captar el sistema de riego, fue evacuado por el dique Cipolletti aguas abajo. Irrigación, durante el mes de enero, ya sobre la última quincena; empezó a hacer erogaciones un poco más importantes”, detalló.

Hubo días en que se aportó cerca de 160 metros cúbicos por segundo. “Como para dimensionar: lo que estaba pronosticado era alrededor de 100 metros cúbicos como promedio para enero y 75 metros cúbicos promedio en febrero”, comentó.

El calor impulsó los caudales hasta unos 150 kilómetros al Norte de Mendoza, al punto de rozar los límites con la provincia de San Juan, y en el Este, este jueves 15 de febrero, el agua llegó a 60 kilómetros del río Desaguadero, cuyo tramo medio es el límite entre Mendoza y San Luis.

Dique Potrerillos.

Esta semana, los caudales de los ríos, a causa de las temperaturas más bajas, se han visto un poco reducidos. Sin embargo, en el río Mendoza siguen por encima de los 100 metros cúbicos, con lo cual el embalse Potrerillos sigue lleno e Irrigación sigue evacuando. La cantidad de agua que ha liberado el organismo a través del dique ha disminuido en los últimos 3 o 4 días.

“Es un año atípico, venimos de un periodo de 15 años de escasez hídrica, solo interrumpido por el período 2015-2016 que fue bueno, cercano a la media, pero no tan abundante como este 2024. El año pasado, a duras penas alcanzamos 800 hectómetros cúbicos de derrame del Río Mendoza”, concluyó.