Efectivos de la División Homicidios de Investigaciones capturaron la tarde de este viernes al hombre acusado de matar a un mecánico en el barrio Solares del Borbollón durante un hecho ocurrido el jueves de la semana pasada en horas de la tarde. Se trata de Matías Damián Silva (36), un albañil que era buscado desde pocas horas después del hecho que terminó con la vida de Diego Céspedes (54) por orden del fiscal Carlos Torres.
De acuerdo con fuentes judiciales, Silva, quien realizaba algunas changas para Céspedes y mantenían una relación cercana, perpetró el hecho luego de planificarlo y tener conocimiento de una importante cantidad de dinero que había ocultos en la propiedad. De acuerdo con fuentes de la causa, sustrajo entre “1.000 y 1.500 dólares” que se encontraban guardados en artículos de electrónica de la víctima.

La situación procesal de Silva es compleja: luego una pesquisa que permitió su ubicación –vive cerca de la escena del crimen– los policías hicieron vigilancias discretas y notificaron todas las actuaciones al representante del Ministerio Público. De esta forma, se ordenó un allanamiento en un lugar donde se encontraba desarrollando tareas y este viernes por la tarde, pasadas las 17, se produjo la detención.
En su poder, tenía el teléfono celular de la víctima y presentaba zapatillas con aparentes rastros hemáticos. Luego se hizo otra medida en calle Los Álamos, donde sabía pernoctar Silva, y secuestraron prendas de vestir (ojotas, bermudas, 13 cartuchos calibre 12mm, y dos escopetas, una tipo tumbera de fabricación casera.
En las próximas horas, el sospechoso será imputado por homicidio agravado por alevosía en concurso ideal con homicidio criminis causa, que prevé prisión perpetua, y será enviado a prisión.
La reconstrucción del hecho sostiene que un vecino que se encuentra en silla de ruedas encontró a Céspedes sin vida. Contó que lo visitaba diariamente en el taller y que lo encontró lleno de sangre en uno de los sectores del predio. Llamó al 911 y contó que la víctima se encontraba “depresiva”.
Sin embargo, cuando trabajó Policía Científica en la escena, confirmó que el mecánico había asesinado. Presentaba “múltiples fracturas” en el cráneo producto de haber sito golpeado con un objeto contundente. Los efectivos continuaron con los trabajos en el lugar y encontraron el arma homicida: una especie de polea de importante tamaño, la que presentaba restos de sangre.
