El terremoto de magnitud 6,8 que sacudió Marruecos la noche del viernes causó la muerte de al menos 1.037 personas y más de 1.200 heridos.
Una cámara de seguridad mostró la secuencia completa del inicio del sismo y cómo la gente huye antes de que un edificio se desplome.
El epicentro se localizó en la aldea de Iguil —a 63 kilómetros de Marraquech— de la provincia de Al Hauz.
El seísmo golpeó con dureza una zona de la cordillera del Atlas situada al sur de la ciudad turística de Marraquech.
La mayoría de los fallecidos registrados se concentran en el área rural más próxima al epicentro.
Las Fuerzas Armadas de Marruecos se desplegaron para auxiliar a las víctimas “siguiendo las instrucciones del rey Mohammed VI, comandante supremo y jefe del Estado Mayor”, según un comunicado militar.
La sacudida causó daños materiales y el colapso de varios edificios de viviendas. Los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros con ayuda de miles de voluntarios.
