Una banda de asaltantes ingresó la noche de este jueves a un barrio privado de Chacras de Coria, en Luján, y mantuvo cautiva a una familia durante el asalto. Un testigo llamó al 911 luego de que notara los movimientos extraños en el interior del domicilio y alertó a la policía. Antes de que llegaran las primeras movilidades a la escena, los ladrones escaparon sin ser detenidos y con dinero en moneda extranjera y algunos elementos de valor de las víctimas, como dos costosos relojes.
Fuentes policiales detallaron a El Sol que el hecho de inseguridad se produjo minutos antes de las 21 en el complejo cerrado Rincón de Chacras, ubicado sobre calle Besares al 860.
Al menos tres malvivientes armados -podría haber un cuarto que hacía de campana en un vehículo, detallaron- ingresaron al domicilio después de romper una tela perimetral romboidal y sorprendieron a un jubilado nacido en Buenos Aires de 84 años y una mujer de 61 después de la cena. Las víctimas se encontraban mirando el noticiero.

En un principio, la novedad del asalto ingresó como una toma de rehenes en el interior del complejo, que cuenta con seguridad privada. Los ladrones tuvieron varios minutos en la propiedad y golpearon y encerraron a las víctimas. Testigos y víctimas relataron luego a la policía que los sujetos buscaban dinero en efectivo y otras pertenencias.
Describieron que todos se encontraban encapuchados y uno de ellos se hacía llamar “Roberto“. Vestían ropa azul y presentaban un tono cordobés o tucumano. Portaban destornilladores y otros elementos contundentes que utilizaron para amedrentar a las víctimas.
Ambas fueron encerradas en un vestidor luego de ser golpeadas: la mujer sufrió una patada en la espalda y al octogenario le provocaron un corte en la mano izquierda.
Lo cierto es que, después de varios minutos, los sujetos se dieron a la fuga a pie con 3.200 dólares y dos relojes marca Rolex. Lo hicieron por el mismo boquete que da a la calle Liniers, el que habían hecho para ingresar al complejo.
Habitantes de country ya habían dado aviso a la policía de la jurisdicción. Los primeros uniformados en arribar al teatro del hecho ampliaron la novedad y las máximas autoridades del departamento ordenaron un operativo cerrojo en las inmediaciones, debido a que tenían la sospecha que el trío de delincuentes no había escapado de las zonas aledañas.
Con este dato, solicitaron la colaboración del cuerpo de Canes de la policía y el apoyo de drones para tener una visión aérea del sector a rastrillar. El objetivo, pasadas las 23, era intentar dar con los autores del asalto.
Los investigadores consultados por este diario aportaron que el primer objetivo del caso era conocer cómo hizo la banda para ingresar al barrio privado, debido a que cuenta con personal de seguridad y cámaras en diversos sectores que podrían captarlos. Las cámaras que se encontraba en la casa se encontraban apagadas..
