Famar tiene 32 años.

La situación del profesor y jugador profesional de hockey Claudio Iván Famar (32) es cada vez más complicada. Después de que último viernes la Justicia rechazó el pedido de prescripción de una de las siete causas abuso sexual en las que se encuentra imputado, esta semana comenzaron a declarar las alumnas del Club Godoy Cruz que habrían sido víctimas de las vejaciones.

La primera de las pequeñas en plasmar en el expediente su versión, a través de una entrevista en Cámara Gesell, fue la niña de 10 años, cuyo caso permitió que todo saliera a la luz luego de relatarle a su madre sobre los tocamientos que habría sufrido durante las clases que dictaba Famar en el Club Godoy Cruz y en las canchas del Hipermercado Libertad.

Fue a partir ese suceso que se organizó una reunión entre los padres de las alumnas que asistían a los entrenamientos y que posibilitó que otras menores, de entre 8 y 12 años, terminaran por confesar a sus progenitores que también habían tenido episodios similares con el profesor de hockey.

Lo cierto es que la niña que protagonizó la primera denuncia contra Famar confirmó los hechos que ya habían sido vertidos por su madre en la presentación judicial inicial. Detalló que hubo diferentes ocasiones en las que fue blanco de las vejaciones y que el entrenador siempre utilizaba como excusa la práctica de nuevas técnicas de estiramiento.

Uno de los hechos que contó tuvo lugar en el predio del citado hipermercado godoicruceño, donde asistía a clases personalizadas junto a otra pequeña. Durante la práctica, el hockista armó un circuito de rotación en el que debían realizar tiros al arco y luego hacer un ejercicio de elongación. Justamente, en esta última actividad era en la que aprovechaba para mantener contacto con los genitales de la denunciante.

La niña explicó que trató de hablar con su compañera para tratar de saber si también había sido víctima de los abusos, pero que la niña prefirió no hablar del tema. Fuentes allegadas a la causa agregaron que esa alumna está recibiendo tratamiento psicológico, ya también se negó a tratar el tema con sus padres.

Continuando con la entrevista, la alumna reveló que otros hechos ocurrieron en el Club Godoy Cruz, donde Famar, asegurándole que iba a enseñarle unos estiramientos, la llevó hasta la zona de la cantina, que tenía las ventanas tapadas, y la manoseó en sus partes íntimas.

En tanto, ante las consultas por parte de la defensa del profesor, la pequeña explicó la diferencia entre los ejercicios de elongación que practicaban en conjunto con el resto de las jugadoras, las que eran habituales y siempre se hacían en la cancha, con respecto a las ocasiones en las que era citada en soledad y terminaba padeciendo los tocamientos.

Luego de recepcionar esta primera declaración, se espera que el resto de las alumnas denunciantes, todas representadas por el querellante Sergio Salinas, se presenten con el pasar de los días para ofrecer sus versiones de los hechos en Cámara Gesell.

Contra las cuerdas

La investigación contra Famar tuvo su inicio a mediados de junio cuando los padres de algunas de sus alumnas tomaron conocimiento sobre las supuestas vejaciones y acudieron a la Justicia.

Las denuncias recepcionadas quedaron a cargo de la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual Virginia Rumbo, quien con el paso de los días fue sumando pruebas contra el hockista y ordenó su detención el viernes 23 del citado mes.

A raíz de la pesquisa se conoció que Famar ya contaba con un antecedente vieja data. Se trataba de una denuncia que radicó en octubre de 2012, una chica que por ese entonces tenía 18 años.

Si bien el profesor fue imputado por ese hecho, la causa quedó “cajoneada” y no hubo mayores avances. Por eso, la fiscal Rumbo acumuló ese expediente al resto de las denuncias por abuso sexual y reactivó la instrucción. En ese hecho, la defensa de Famar pidió la prescripción y una conjueza rechazó el viernes el recurso interpuesto.

Por su parte, a comienzos de este mes una nueva presentación se sumó, luego de que una joven de 20 años acudió a la UFI de Delitos Contra la Integridad Sexual y aseguró que fue abusada sexualmente durante un año en el Club Petroleros YPF de Godoy Cruz.

La chica explicó que sólo tenía 10 años cuando sufrió tocamientos en sus partes íntimas por parte del instructor durante los entrenamientos. El modus operandi era similar al descripto en el resto de las causas: la chica era apartada del resto de sus compañeras y era llevada a algún sector donde Famar la manoseaba, surge de la pesquisa.

En esa ocasión, las autoridades del club tomaron conocimiento acerca de los hechos, pero sólo decidieron apartar al entrenador, por lo que no hubo denuncia en sede judicial.