La ruta entre la localidad chilena de Guardia Vieja y los caracoles sufrió graves daños por las lluvias e inundaciones del fin de semana que obligó al cierre del paso internacional. Se estima que estará intransitable por siete días, pero este lunes las autoridades trasandinas comenzaron a despejar la ruta 60.
Vialidad chilena comenzó con el despeje de la vía que conecta a Mendoza con Santiago de Chile y el puerto de Valparaíso.
Además del barro que se deslizó por las laderas de los cerros en la zona de Guardia Vieja, las lluvias también hicieron ceder grandes peñascos que terminaron en la carpeta asfáltica. Y que, según evidencian las fotos, son mayores al tamaño de un hombre.

Las autoridades trasandinas calificaron como de “catástrofe climatológica” lo sucedido del otro lado de la cordillera y que provocó que el corredor esté cerrado por una semana, al menos.
Esto provocó que haya unos 2.500 camiones varados entre Luján de Cuyo y Uspallata, esperando que mejoren las condiciones para transitar y cruzar a Chile. Por ello, en Mendoza, tanto el Gobierno provincial como la coordinación nacional del PASO resolvieron una serie de medidas debido al embudo forzoso.
