Zapata fue ejecutado con una pistola calibre 22.

Ángel Marcelo Zapata Chisffel había regresado recientemente a su casa del barrio 26 de Enero, en Las Heras, después de cumplir una pena por intento de robo de vehículos y ser absuelto en una causa de tenencia ilegal de arma de fuego.

La noche del viernes, mientras se encontraba junto a su familia, un sujeto a bordo de un Peugeot 208 negro y con vidrios polarizados llegó hasta el frente del domicilio, lo llamó un par de veces y, cuando el ex convicto se asomó por la ventanilla, sufrió un disparo en el pecho que terminó siendo fatal.

Testigos señalaron a los investigadores que no era la primera vez que ese automóvil era visto en la casa de Zapata, ya que se había presentado varias veces allí en los días previos al hecho de sangre.

Aseguraron que el autor conocía a la víctima, Ángel Marcelo Zapata, y que habían visto su auto varias veces en su domicilio en los días previos al asesinato. No descartan un móvil vinculado a un tema de drogas

A partir de ese dato, los detectives policiales comenzaron a moverse para recolectar información e indagar sobre el entorno del fallecido y sus movimientos luego de recuperar la libertad.

Fuentes allegadas a la pesquisa explicaron que no descartan que el ataque este ligado a un tema de drogas, ya que la víctima era habitué consumidor de estupefacientes.

En tanto, otra línea investigativa buscaba determinar si pudo tratarse de algún conflicto que Zapata acarreó de su reciente paso por la cárcel.

Más allá de eso, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lidera la instrucción, aguarda por la incorporación de nuevas declaraciones testimoniales y el resultado de las tareas de campo del personal de Investigaciones para poder avanzar en la causa.

El hecho

La reconstrucción que hicieron los investigadores sostiene que eran las 21.30 del viernes cuando el citado vehículo se presentó en el domicilio de Zapata. La víctima salió de su casa y se acercó a la ventanilla.

Luego de un breve intercambio de palabras, le efectuaron un preciso disparo con una pistola calibre 22 que le impactó en el pecho. El hombre se desplomó en el piso y el vehículo se dio a la fuga a gran velocidad por calle Olascoaga y luego por Dorrego hacia el sur.

Familiares y vecinos de la víctima lo auxiliaron y dieron aviso a la línea de emergencias 911, por lo que al cabo de algunos minutos arribó personal policial y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), cuyo médico confirmó el deceso de Zapata.

Prontuariado

La información policial indica que Zapata era conocido por los detectives con experiencia en el departamento lasherino, ya que desde hace tiempo venía registrando roces con la ley.

De acuerdo con su prontuario, su primer antecedente lo tuvo en 1993, con una causa por daño, aunque el expediente terminó archivado. Posteriormente, en 2005 fue investigado por hurto, pero lo terminaron sobreseyendo.

Luego, en octubre de 2010, sumó una causa por robo agravado, en la que terminó condenado. La misma suerte corrió en junio del año siguiente, nuevamente con un robo agravado, que le significó su segunda sentencia.

Por su parte, en 2012 lo imputaron por otro robo agravado, pero al poco tiempo fue sobreseído. Un año después, lo investigaron por infracción a la ley 23.737 (de estupefacientes), aunque también terminó quedando desligado.

En tanto, en 2015 fue acusado por un robo triplemente agravado y al poco tiempo sumó su tercera condena por ese expediente.

Mientras que los últimos antecedentes que sumó fueron por desobediencia a la autoridad (2021), tenencia ilegal de arma de guerra (2022) y robo de vehículo en grado de tentativa (2022).