Las nuevas medidas de Massa.

El ministro de Economía, Sergio Massa, obligará por decreto a que los organismos públicos canjeen sus bonos en dólares por títulos en pesos. El objetivo de este plan es conseguir financiamiento para cubrir el déficit y estabilizar los tipos de cambio financieros.

Así, se apunta a pesificar la deuda en dólares y se privatizará porque obligará a las entidades a vender esos títulos en dólares al mercado para dar liquidez al contado con liquidación y al MEP. En la mañana de este miércoles el funcionario se reunió con ejecutivos de bancos, compañías de seguros y fondos de inversión donde les detalló la propuesta.

Ni bien conocida esta medida de Massa, algunos salieron a respaldarlo, mientras que en la oposición mostraron su malestar por el “parche” que viene poniendo a la economía.

Uno de los que se refirió a esto fue el ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié, quien aseguró que desde el Gobierno “están mostrando desesperación”.

“El problema de esto es que son todas medidas parche; los problemas seguirán estando, desde la inflación hasta la escasez de dólares en Argentina. Ojalá tenga éxito, pero esto es de cortísimo plazo. Cada vez cuesta más encontrar una medida que tenga impacto real”, sostuvo el funcionario de Rodolfo Suarez.

En la misma línea se expresó el economista Daniel Garro, que cuestionó duramente el “plan para emparchar y llegar a octubre”.

“El propósito es tener una herramienta para colocar en el mercado bursátil y tratar que el tipo de cambio bursátil no se escape e indirectamente tratar que el blue no se escape. Es una locura total, porque lo que hace es arruinar más a los organismos públicos y les mete papelitos que son ´paga Dios´. Esto es grave y es con el sólo objeto de llegar a octubre, están pateando la pelota para adelante”, explicó el economista.

También salió con los tapones de punta el diputado nacional del PRO y aspirante a la gobernación, Omar de Marchi, que si bien está estudiando el anuncio de Massa, no dudó en criticar las políticas que se vienen llevando adelante.

“Es un manotazo más para cambiar dólares por papeles, una vez más le meten la mano a los jubilados. Están manoteando todo lo que pueden para estirar la mecha, pero cuando estiran la mecha se agranda la bomba.  Llegan de rodillas al final de mandato a costa de la fortaleza del sistema económico”, insistió De Marchi.

En modo candidato, Alfredo Cornejo, cuestionó la decisión y afirmó que es “otra bomba de tiempo”. “No sé si son inútiles o perversos”, disparó.

En tanto, el economista Sebastián Laza, tampoco brindó un escenario alentador.

“Esto lo hace el Gobierno para controlar el precio de los dólares paralelos. No son medidas que vayan al fondo de la cuestión, sólo emparcha. La situación es cada vez más complicada y está más difícil que al final de 2015 y que a final de 2019”, explicó Laza.

Además, el especialista hizo hincapié en que “hay un vacío de poder”, por lo que avizora que en cualquier momento el mercado podría perder racionalidad.

En tanto, Nicolás Aroma, el contador favorito de la senadora kirchnerista, Anabel Fernández Sagasti, también dio una visión respecto de la decisión que tomó el ministro de Economía de la Nación.

“Más allá de lo técnico, hay una olla a presión que fuerza a la devaluación. Aunque la operatoria no es de mi agrado, en este contexto el objetivo no está mal”, explicó el coordinador del Centro de Economía y Finanzas.

Más allá de la grieta que divide actualmente al Frente de Todos, Aroma respaldó la decisión que tomó el Gobierno nacional.

“Es una medida preventiva. El fondo del problema son dos puntos; el enorme endeudamiento en dólares del gobierno de Mauricio Macri. La bomba se dejó con el nivel de endeudamiento condicionada por los dólares y los condicionamientos económicos del Fondo Monetario Internacional (FMI)”. “Es una medida acertada, hay que ver cómo reacciona el mercado”, añadió.