Palco del Carrusel 2023.

Una Vendimia que, en la previa, tenía todos los condimentos para ser conflictiva terminó siendo una de las más “tranquilas” para el Gobierno provincial. El oficialismo se lo atribuye a las maniobras anticipatorias para bajar tensiones; la oposición, por su parte, sintió que cumplió trayendo a Mendoza a una variedad de ministros y funcionarios.

El año electoral, la crisis económica, la inflación, los reclamos paritarios, las contingencias climáticas que afectaron a los productores y la mala cosecha eran factores que podían hacer de la fiesta mendocina el centro de un conflicto social, con vidriera nacional.

Sin embargo, el gobernador Rodolfo Suarez pasó su última Vendimia sin sobresaltos. La movilización de gremios y organizaciones ambientalistas, que fue de varias cuadras, tuvo menos repercusión que otros años, y los productores estuvieron más atentos a los anuncios que traería la Nación que en reclamarle a la Provincia.

Esta “tranquilidad” respondió, según los voceros del oficialismo, a medidas anticipatorias del Gobierno: por un lado, logró aminorar la tensión gremial poniéndole fecha a las paritarias; y, por otro, le vino bien mostrarse intentando ayudar a los afectados por las heladas tardías y el granizo.

La marcha gremial

El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), uno de los de mayor poder de convocatoria, ya tenía decidido movilizarse, como también los asambleístas. En este Carrusel, el reclamo por el agua tuvo como antesala la discusión por la exploración del proyecto minero Cerro Amarillo, que fue aprobada en la Legislatura.

Quienes marcharon aseguraron que esta vez hubo más participación y los mendocinos los recibieron mejor que en otras oportunidades.

“Hubo mucho acompañamiento, hicimos todo el recorrido, no como otras veces que sólo entregamos un petitorio en el palco. Fue una marcha tranquila, pacífica. Pero la convocatoria llegó tarde, lo venimos pidiendo hace tiempo”, comentó Carina Sedano, secretaria del SUTE.

La Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), en tanto, no asomó demasiado la cabeza. El sindicato esperó a legisladores nacionales de diversos partidos en el ingreso al Desayuno de la Coviar y les entregó un petitorio para solicitar el otorgamiento del 82% móvil para el Régimen 27.

Hubo reclamos, pero no como en otros años, estuvo la entrega de un petitorio de Sitea (Sindicato de Trabajadores Estatales Autoconvocados), pero no hubo un clima de exacerbación, primó la institucionalidad de los distintos sectores”, señalaron los radicales.

“Una Vendimia tranquila”

Entre los motivos de la quietud en la que se desarrolló la Vendimia, los oficialistas mencionaron como positivo el “estilo de no confrontación” de Suarez -que lo llevó a ser “bien recibido” por la multitud en el Teatro Griego- y haber oficializado la precandidatura del gobernador Alfredo Cornejo con anticipación para llevar “certidumbre”.

Tampoco creen que la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) haya tenido un discurso tan ferviente como en otras oportunidades, más allá de pedirle a los legisladores nacionales que no voten el proyecto de Tolerancia Cero de Alcohol que está en el Congreso. 

A eso se sumó la “poca aparición del peronismo” en la escena pública. “No es negocio confrontar con un Gobierno con la imagen positiva que tiene esta gestión”; “Están desaparecidos”, son algunas de las frases de los oficialistas para referirse al peronismo, que mira como el PRO y la Unión Cívica Radical se pelean mientras intenta organizar su frente.

Desayuno de Coviar.

En el caso de la oposición, reconocieron que fue una “buena Vendimia”, y destacaron la asistencia de funcionarios nacionales como uno de los mejores hechos del fin de semana.

Tuvimos a cuatro ministros sentados en el Desayuno de la Coviar, que no es algo menor, más otros funcionarios. Estamos en tiempos electorales, pero no vinieron en modo campaña, sentimos que vinieron para mostrar que hay un acompañamiento a Mendoza”, señalaron dirigentes del Frente de Todos.

Intendentes peronistas.

Al respecto, en medio del Acto Central, la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti declaró: “Es importante que vengan funcionarios nacionales para que escuchen de primera mano las necesidades que tienen los productores”, y pidió que “el Gobierno provincial no sea tan belicoso con los que visitan Mendoza”.

“Necesitamos más gestión para defender a los mendocinos”, agregó.

El buen clima no quitó los cruces por los anuncios que se hicieron, de un lado y del otro. Para el oficialismo, el discurso de Sergio Massa, ministro de Economía, fue “decepcionante”, en especial por las pocas presiones del “dólar vino”.

Las palabras de Suarez tampoco convencieron a los peronistas, sobre todo por la descripción de la situación económica que hizo de la provincia, ya que indicaron que Mendoza está estancada, no crece ni aumentan los índices de empleo.

Para el reciente salido de Cambia Mendoza, Jorge Difonso (Unión Popular), “la Vendimia fue la caja de resonancia de los problemas que tiene la provincia, tanto la sequía como los sueldos de los estatales, las inclemencias climáticas o el precio de la uva, eso siempre se vio reflejado y este año fue así también”.