La tensión interna de Cambia Mendoza entre la UCR y el PRO se expuso en la reunión nacional de los principales referentes de Juntos por el Cambio, donde el gobernador Rodolfo Suarez cuestionó algunas actitudes de Omar de Marchi. Por su parte, desde el partido de Mauricio Macri en la provincia señalaron que no romperán, pero que recién en febrero se sentarán a discutir cuál es el interés por reflotar el frente oficialista y qué temas ponen los socios mayoritarios sobre la mesa.
“Lo bueno es que hay un ámbito donde los partidos podemos plantear las cosas, que no existe en Mendoza”, sostuvo el presidente del PRO local, el diputado nacional Álvaro Martínez, vinculado a De Marchi.
“Eso ya es un diferencial”, agregó. La ironía viene a cuento de uno de los cuestionamientos del demarchismo a los radicales: que no forman parte de las decisiones de gobierno, a pesar de la alianza electoral que conformaron tanto en 2015 y en 2019. “Cuando lo planteamos en la Legislatura, se enojan; cuando lo planteamos en otros ámbitos, también”, expuso el legislador nacional.
En el partido que lidera el ex intendente de Luján de Cuyo consideran que recién en febrero tomarán una decisión sobre el camino a decidir. “Llegado el momento, veremos qué pasa con los frentes electorales, pero por sobre todo, qué temas estarán arriba de la mesa”, puntualizaron. Por el contrario, aseguraron no estar con las internas partidarias y sí trabajando en las propuestas para los mendocinos.
Durante la reunión de la mesa nacional -que fue por vía remota-, el gobernador Suarez le planteó a su par, Horacio Rodríguez Larreta, por los reclamos de De Marchi para extender los plazos de la Revisación Técnica Obligatoria. La cuestión, que está en la calle, resultó una presión para el Ejecutivo local, cuyo proyecto aprobado fue un examen técnico anual -aunque la ley nacional otorga que la inspección se realice como máximo cada dos años-.
“Lo que Omar ha estado haciendo no son críticas, son observaciones sobre las cosas que entendemos hay que cambiar para que Mendoza se despierte de la siesta que duerme hace mucho tiempo”, respondió Martínez a las quejas del radicalismo.
Por otro lado, la tesitura del grupo que conduce el diputado nacional ha sido la de señalar que el frente Cambia Mendoza no existe, que esta alianza que sirvió para la victoria de Alfredo Cornejo en su momento y, posteriormente, de Suarez terminó el día posterior a las elecciones. “No nos influye en nada“, remarcaron.
“No queremos entrar en estas internas partidarias de frentes que no existen“, recalcó Martínez. Por contrapartida, en el demarchismo trazan un paralelo con el funcionamiento que exhibe Juntos por el Cambio a nivel nacional, ya que frecuentemente se consultan entre las distintas fuerzas las estrategias en torno a la agenda política, como ocurrió con el pedido de juicio político a la Corte Suprema de Justicia. En ese ámbito sí consideran que hay una voluntad de continuar con el frente.
Sin embargo, Martínez suscribió que “no ha habido un interés del radicalismo para que Cambia Mendoza funcione, de que se reúna periódicamente, de ver cuáles son los temas que preocupan”. Así, señalaron que “queremos salir de esta agenda que sólo le preocupa a los políticos”.
