Lo identificaron como Juan Manuel Yañez y quedó detenido primero luego de perpetrar un agresivo robo el 24 de diciembre 2019 en el barrio Parque Oeste, de Godoy Cruz. Ese día, minutos después de las 3, actuó con un grupo de cómplices y atacó a una mujer y a su hijo, quienes se encontraban durmiendo. Todos simulaban ser policías de Investigaciones y amenazaron la chica con secuestrar a la criatura si no entregaba dinero y otros elementos de valor.

Portaban armas calibre 9 milímetros y chalecos similares a los de la fuerza de seguridad. Minutos después del hecho, Yañez y otro sujeto, identificado como Brian Nahuel Gabiola, fueron atrapados por efectivos que habían sido alertados por testigos. Tenían el dinero sustraído a la víctima.

Yañez recuperó la libertad pero no tardó en caer por otra causa, medio año después. A partir de ese momento, su situación procesal comenzó a complicarse en una serie de instrucciones que lideró la fiscal de Robos y Hurtos Florencia Díaz Peralta.

Y, este jueves, justo el día de su cumpleaños número 28, este malviviente reconoció los dos asaltos que lo tenían como protagonista durante un juicio abreviado. La defensa pactó 10 años de cárcel con la fiscalía y la jueza María Belén Rena homologó el acuerdo.

Además del citado caso, confesó ser uno de los autores de una serie de violentos hechos que comenzaron en una casa de calle Peltier y culminaron en otro domicilio de la localidad de Jesús Nazareno, en Guaymallén, entre el viernes 12 y el sábado 13 de junio del 2020, en plena pandemia por coronavirus.

Parte de la banda que integraba Juan Manuel Yañez fue condenada a principios de diciembre del año pasado por diversos hechos y casi todos sus miembros recibieron penas de entre 3 y 10 años.

Se trata de Pablo Gustavo López Peralta (10 años de cárcel), Juan Aldo de Rosas (3 años de prisión en suspenso), Brian Nahuel Gabiola (tres años de prisión efectiva), Fernando Ortiz Ubeda (8 años de cárcel), Brian Reynoso (3 años de prisión en suspenso) y Ángel Ortiz Chacón (el tiempo que llevaba detenido).

Ver también: Jóvenes, agresivos y falsos policías: todos condenados

Fuentes judiciales contaron a El Sol que Yañez admitió su participación en la llamada causa “madre”, que dio inicio a una importante investigación en la fiscalía de Robos y Hurtos que lidera Díaz Peralta.

El 12 de junio del 2020, dos jóvenes concurrieron a un departamento de Peltier 25, de Godoy Cruz. Allí residía Pablo Gustavo López Peralta, que era conocido con el alias de Dainamo. Este sujeto había ideado el robo junto con sus cómplices. Tenían planeado quitarles sus pertenencias a los dos muchachos que habían invitado.

El Dainamo se movía también con Yañez, Lucas Antonio Hidalgo, el hijo de un abogado que también pasa sus días en la cárcel por un asesinato en General Alvear, y otros sujetos que también deben ir a juicio.

Los delincuentes estuvieron hablando y tomando bebidas alcohólicas con quienes se transformarían en sus víctimas durante 45 minutos.

En un momento, López Peralta salió y dejó la puerta del domicilio entreabierta. En ese momento, sostiene la investigación, ingresaron Hidalgo y Yañez y otros tres asaltantes que estaban en complicidad con el Dainamo.

Al grito de “somos de la brigada, somos de la brigada”, en clara referencia a Investigaciones, avanzaron sobre las víctimas. Las ataron de pies y manos con precintos plásticos y cinta scotch y les taparon los ojos.

Con las armas de fuego que portaban les pegaron culatazos y les tiraron whisky encima. En medio del asalto, uno de los malvivientes le introdujo el dedo en el ano a una de las víctimas después de haberlo sumergido en la bebida alcohólica.

A uno de los jóvenes martirizados le sacaron las llaves del auto –un Ford Focus– y se dirigieron hasta su casa de un barrio privado de Jesús Nazareno. Allí atacaron a su madre y le dijeron “Quedate callada, no digas nada y dame la plata”.

Luego se comunicaron telefónicamente con su hijo y este transmitió que entregara todas las pertenencias. Así fue como los delincuentes se hicieron con 13.000 dólares y 6.500 pesos que se encontraban en el interior de una valija negra, al lado de una cómoda en una de las habitaciones, entre otros elementos de valor, como dos relojes –uno marca Gucci– y alhajas varias.

Personal policial fue avisado del robo y llegó hasta la escena. Algunos de los sospechosos fueron capturados y recuperado parte del botín.

Por su parte, las víctimas fueron liberadas al otro día a las 5 en un bulevar de Dorrego, en Guaymallén, después de haber sido paseadas durante 15 minutos en un auto.

Medio año antes, el 24 de diciembre por la madrugada, Yañez perpetró otro robo simulando ser policías con su uniforme de Investigaciones junto con otros sujetos, entre los que se encontraban Gabiola, Ortiz, Reynoso y otro, identificado como el Ñoño Gordo.

La víctima fue una mujer de 28 años que se encontraba con su pequeño hijo en un domicilio del barrio Parque Oeste. La víctima sufrió golpes de puño y patadas y fue amenazada de muerte. “Dame la plata o te doy un tiro”, le dijeron mientras aseguraban que iban a llevarse a su hijo.

Al tiempo que ocurría el asalto, vecinos que escucharon ruidos extraños dieron aviso al 911. Policías llegaron hasta la propiedad y atraparon a dos de los autores, Yañez y Gabiola, quienes finalmente terminaron condenados, junto con otros miembros de la banda, a duras penas.