El presidente Alberto Fernández anunció esta semana que avanzará con un paquete de medidas para reformar el Poder Judicial, que incluye la creación de una comisión para investigar a jueces, cambios en el Consejo de la Magistratura y hasta en los recursos que se sustancian ante la Corte Suprema.

El anuncio, sin embargo, se contradijo con sus propias declaraciones en una entrevista del 19 de julio del 2019, en medio de la campaña electoral. El ya fallecido periodista cordobés Mario Pereyra le preguntó sobre su intención de hacer reformas en la Justicia y Fernández aseguró que no lo haría.

“No voy a hacer eso, grábelo, lo vamos a guardar de recuerdo porque no me va a poder retrucar nada. Guárdelo, yo no miento, el que miente es Macri. Yo soy hijo de un juez, respeto el Estado de derecho y hace 30 años que enseño en la Facultad de derecho; no borro con el codo lo que escribo con la mano”.

El compañero de fórmula de Cristina Kirchner no mantuvo sus promesas durante su presidencia. Apenas asumió, anunció que enviaría al Congreso una reforma judicial y cumplió. El texto fue discutido y aprobado el año pasado en la Cámara de Senadores, pero no avanzó en Diputados, donde el kirchnerismo no cuenta con los votos necesarios para transformarlo en ley.

COMO LE VAS A CREER A UN PERONISTA ✌✌

Acá @alferdez prometiendo por enésima vez que no iba a reformar la Justicia y que no estaba de acuerdo con los kirchneristas.

Encima responde: “Grábelo, lo va a guardar de recuerdo, porque no me va a poder retrucar nada”….. pic.twitter.com/wmkfrr0bZB

— Dani Lerer (@danilerer) March 3, 2021

Las reformas

Para argumentar su cambio de postura, el jefe de Estado planteó ante el Congreso que el Poder Judicial está en crisis y que sus integrantes están al margen de la República.

“Vivimos tiempos de judicialización de la política y politización de la Justicia, que terminan dañando a la democracia y a la confianza ciudadana porque todo se trastoca. Asistimos a condenas mediáticas instantáneas y sin posibilidades serias de revisión. Sufrimos la discrecionalidad de los jueces expresada en demoras inadmisibles de procesos judiciales que afianzan el clima de impunidad. Padecemos la manipulación de decisiones jurisdiccionales en función de intereses económicos o partidarios que conducen a medir los hechos con distintas varas”, sostuvo.

Alberto Fernández le pidió a la Cámara de Diputados que trate y apruebe dos proyectos de reforma judicial que cuentan con media sanción del Senado y que son resistidos por la oposición. Uno es la reforma al fuero federal en el que amplía la cantidad de juzgados de Comodoro Py, donde se investigan las causas de corrupción, con la unificación del fuero penal económico y una parte de la Justicia nacional de instrucción. “Con eso estaríamos dando un primer paso en favor de mejorar la administración de justicia”, sostuvo.