Desde el lunes, los principales comercios del centro mendocino comenzaron a aplicar el horario corrido desde las 10 a las 19. Sin embargo, los primeros días de la medida dan muestra de que el movimiento a la siesta todavía es muy poco.
Según consignaron a El Sol autoridades de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicio de la Ciudad (CECITyS) el 90% de los empresarios accedió a la iniciativa.
En una recorrida por el corazón de la Ciudad, durante la mañana y la siesta, se pudo apreciar que muchos mendocinos todavía no logran adaptarse a la nueva modalidad. Se observó mucho movimiento entre las 10 y las 12, pero la afluencia de público cayó notoriamente en la siesta.
Entre las 14 y las 16 es muy poca la gente que circula en las calles, en tanto, el repunte se produce cerca de las 16.



“La gente tienen que adaptarse, acostumbrarse y esto va a ser beneficioso para todos”, expresó una empleada de comercio que celebró la modalidad; en tanto, un cliente consultado aseguró que “en la siesta es más cómodo estacionar y transitar por el centro, pero es difícil resignarla”.


Por el momento, la normativa está en marcha y si bien son varios los emprendimientos que se sumaron existen muchos otros que aseguran que no funcionará ya que el mendocino en la siesta descansa.


