El peritaje a un celular se transformó en la clave para definir la situación del menor de 16 años detenido por el asesinato de Lucas Flores, ocurrido el viernes en Las Heras.
En las últimas horas, tomó fuerza la hipótesis de que el joven fue asesinado en el marco de un asalto, en el que le robaron su celular. Pero, los detectives aguardan el resultado del análisis sobre el teléfono móvil que le secuestraron al sospechoso, para poder determinar si pertenecía a la víctima.
De ser así, el fiscal Penal de Menores Gustavo Farmache lo podría imputar por el delito de homicidio criminis causa. El presunto autor ya había sido acusado por homicidio simple en grado de tentativa algunas horas antes de la muerte de Flores.
Hasta este lunes, el sospechoso permanecía detenido en la Comisaría del Menor, pero, de agravarse su situación procesal, podría pasar al ex COSE, ahora llamado Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ).
Además del resultado de la medida sobre el celular incautado, también se aguardaba por los peritajes del arma blanca que el presunto autor descartó hacia una acequia cuando era perseguido por policías y de los trabajos realizados por la Policía Científica en la escena.
Pedido de auxilio y muerte
Eran cerca de las 10 del viernes cuando policías estaban en la puerta del edificio de la Distrital de Seguridad VI, en calle José María Godoy al 17, y observaron a un sujeto que pasó corriendo frente a ellos con un cuchillo en la mano, de acuerdo con la información policial.
Detrás del individuo iba Flores, quien al observar la presencia de los efectivos se detuvo y pidió auxilio, indicando que había sido apuñalado.
Acto seguido, se levantó la remera y les exhibió la herida cortante que presentaba en el abdomen, para luego caer inconsciente al piso.
Ante eso, los uniformados salieron en persecución del sospechoso, quien, en plena carrera, descartó el arma blanca hacia una acequia. El presunto agresor fue atrapado a las pocas cuadras y se le encontró un celular, mientras que también se logró hallar el cuchillo que descartó.

Tras la detención, se constató que el sospechoso era menor de edad, por lo que tomó intervención Farmache. Mientras estaba detenido en la Comisaría 16ª, el padre del adolescente llegó al lugar y exigió que su hijo fuera liberado.
Sin embargo, con las primeras pruebas reunidas se lo imputó rápidamente por intento de homicidio y lo trasladaron a la Comisaría del Menor.
Por su parte, la víctima había sido trasladada al Hospital Central en una ambulancia, ya que presentaba evisceración producto la puñalada que le propinaron en la zona abdominal y su estado era delicado.
Alrededor de las 18, falleció, pese a los esfuerzos de los médicos. Tras el deceso de la víctima se comenzó a analizar la posibilidad de que haya sido víctima de un hecho de inseguridad.
De acuerdo con esa línea investigativa, Flores fue interceptado por el menor cuando caminaba por calle Italia. El sospechoso le robo su celular y se produjo un forcejeo que desembocó en la agresión con arma blanca.
Al darse a la fuga el presunto autor, la víctima intentó perseguirlo pero terminó por desplomarse frente a los policías de la Distrital VI.
