Los Bridgerton se estrenó recientemente por la plataforma Netflix. La serie es un clásico culebrón con una buena dosis de amor, familia e intrigas en versión anglo-americana y de época, rodado en maravillosos decorados y con un vestuario extraordinario.

Los Bridgerton es una serie inspirada en las novelas de Julia Quinn, una de las autoras románticas norteamericanas actuales más vendidas. Una serie a la que no le falta sensacionalismo, diálogos mordaces, en la que se habla de la familia, de su influencia, de las amistades para siempre y el deseo de encontrar un amor capaz de soportar las normas sociales de la época.

La serie apabulla con decorados exuberantes y un vestuario cuidado a cargo de Ellen Mirojnick, una fábula en la que no faltan las maledicencias y rumores interesados.

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El diseñador Jorge Vázquez, director creativo de Pertegaz y de la firma que lleva su nombre, explicó a EFE, que la época en la que se desarrolla la acción “es increíble para la moda. Napoleón está al frente de Europa en ese momento y se pone muy de moda el estilo Imperio, una vuelta a la estética grecolatina, pero actualizada hasta ese momento”.

Vázquez, un virtuoso en la selección de las telas, reconoce que personalmente le “encanta” esa época y advierte de la “maravillosa” calidad de los tejidos.

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El corte en los vestidos se coloca bajo el pecho, “la mujer vive, por primera vez en muchos siglos, una cierta comodidad o relax a la hora de vestir, exquisitamente vestidas, pero sin una coraza que no las deje respirar”.

Phoebe Dynevor y Regé-Jean Page son las protagonistas a quienes acompañan un reparto extenso, producción de la factoría de Shonda Rhimes, creadora de éxitos como “Anatomía de Grey” o “Scandal”.

Un vesturio cuidado al detalle

El vestuario de los protagonistas está delicadamente confeccionado prestando atención a bordados y detalles mínimos, joyas y plumas que convierten en aristocrática hasta la escena más sencilla. Una serie donde tampoco faltan trajes extravagantes, tonos intensos y estampados muy atrevidos para ese momento.

“Es un tiempo en el que todo se hacía a mano, a medida, son prendas que traslucen que están muy, muy trabajadas, con patrones no muy complicados, pero con muchas horas de taller”, dijo Vázquez.

Según explicó, Ellen Mirojnick, el equipo llegó a confeccionar 7.500 piezas, incluidos sombreros, chales y abrigos.

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Un buen vestuario, explicó Jorge Vázquez, “siempre suma” y añadió que una película envejece mejor si el vestuario está bien adaptado y “no se dejan llevar por las tendencia actuales. Te hace viajar a otro tiempo, sentirte un poco el Mr. Darcy de Jane Austen”.

Precisamente, una época, finales del XIX, en la que el vestuario de caballeros también se cuidaba hasta el extremo pues decía mucho de su clase social.

“Los hombres en ese momento iban muchísimo mejor vestidos que en cualquier otro momento. Hay una sofisticación en prendas de abrigo, chaquetas, camisas… que ya nos gustaría tener ahora mismo. Podríamos aplicar la conocida frase de ‘cualquier tiempo pasado fue mejor” en ese sentido.

De qué trata Los Bridgerton

Creada por Chris Van Dusen, Los Bridgerton cuenta la historia de Daphne Bridgerton (Phoebe Dynevor), la hija mayor de la poderosa familia Bridgerton, y su presentación en sociedad en el competitivo “mercado matrimonial” de Londres en el período de la Regencia.

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Daphne desea encontrar el verdadero amor como hicieron sus padres. Sin embargo, a medida que su hermano mayor empieza a descartar a sus posibles pretendientes, la publicación escandalosa de la misteriosa Lady Whistledown genera serias dudas sobre su persona en la alta sociedad londinense.

Entonces aparecerá el Duque de Hastings (Regé-Jean Page), un soltero empedernido y rebelde, el sueño de todas las madres de debutantes y cambiará su vida para siempre. Aunque ambos expresan su desinterés por el otro, la realidad es muy distinta.