NordPass, una compañía de ciberseguridad, elaboró un listado de las 200 peores contraseñas del 2020 tras examinar un total de 275,7 millones de claves.

Durante este año, dos millones de usuarios utilizaron “123456” como password para redes sociales y cuentas bancarias. De las 200 que se ubican en el primer puesto,  122 son iguales a las de 2019 y 2018 y 78 son incorporaciones nuevas, productos del año de la pandemia.

Ahora, en un mundo en el que el home office depende cada vez más de Internet, proteger las cuentas de ciberdelincuentes es, más que una ventaja, una obligación. 

El gráfico muestra las 50 opciones más populares y peores para una clave de acceso, según los expertos. 

El equipo de NordPass y los desarrolladores de antivirus Eset Cibersecurity explican que el problema está en la combinación predecible y en la frecuencia del uso.

Por ejemplo, siete de las diez peores contraseñas de la lista de NordPass están compuestas por varias combinaciones numéricas, con 123456, 123456789 y 12345678 ocupando el primer, segundo y quinto lugar, respectivamente.

El tercer lugar lo ocupa picture1, una nueva incorporación a la lista, seguido de contraseña. Estas primeras cinco claves reúnen a más de 4,5 millones de usuarios y todas juntas han sido expuestas más de 38 millones de veces en distintas violaciones de datos.

De las 78 nuevas incorporaciones a la lista de contraseñas de 2020, las más populares son senha (portugués para contraseña), Million2 o aaron431. Parte de la última contraseña es también el nombre más popular utilizado como contraseña. El nombre femenino más popular para las contraseñas es ashley.

Las más seguras y fáciles de recordar

Las contraseñas con más de 10 caracteres, mayúsculas y minúsculas y números, son las más fuertes. 

Además, los expertos recomiendan que todas las contraseñas huyan de lo general hacia lo personal, de la simplicidad a la complejidad y que mezclen caracteres numéricos y especiales con letras. 

Si en vez de palabras se utilizan frases, el terreno se complica todavía más para los atacantes. “Considere usar una frase como contraseña única para cada una de sus cuentas en línea. Si hace esto bien, será mucho más difícil o incluso imposible de descifrar y mientras lo hace, evite caer en la reutilización de contraseñas”, sugiere Owaida.