La vacuna contra el COVID 19 producida por la Universidad de Oxford ha generado grandes expectativas en el mundo porque, ha través de los diferentes ensayos, ha demostrado ser segura y capaz de provocar anticuerpos y las llamadas células T que pueden combatir el coronavirus.
Específicamente la diseñada por la empresa farmacéutica AstraZeneca, mostró buenos resultados en los ensayos clínicos de fase I y II y es una de las investigaciones más avanzadas del mundo.
La vacuna, llamada ChAdOx1 nCoV-19, está hecha de un virus genéticamente modificado que causa el resfriado común en los chimpancés.
Se modificó en gran medida para que no pueda causar infecciones en las personas. Para modificarla, los investigadores le transfirieron a la vacuna información genética de la “proteína espiga” del SARS-CoV-2, la herramienta crucial que utiliza el coronavirus para invadir nuestras células.
Esto significa que la vacuna se parece al coronavirus, y esto le da al sistema inmune la posibilidad de aprender cómo atacarlo.
Las pruebas
El lunes 20 de julio se dieron a conocer los resultados provisionales del ensayo COV001 Fase I / II en curso que mostraron que AZD1222 fue asimilado y generó respuestas inmunes contra el SARS-CoV-2 en todos los participantes evaluados.

Se comprobó que con una dosis única de AZD1222 resultó en un aumento de cuatro veces de los anticuerpos contra la proteína del pico del virus SARS-CoV-2, en el 95% de los participantes un mes después de la inyección.
Los anticuerpos son pequeñas proteínas producidas por el sistema inmunitario que se adhieren a la superficie de los virus. Los anticuerpos neutralizantes pueden desactivar la enfermedad.
En todos los participantes, se indujo una respuesta de células T, que alcanzó su punto máximo el día 14, y se mantuvo dos meses después de la inoculación.
Las células T son un tipo de glóbulo blanco que ayuda a coordinar el sistema inmunitario y que pueden detectar qué células del cuerpo han sido infectadas y destruirlas.
Desde AstraZeneca y Oxford destacaron que en 1.077 voluntarios adultos sanos entre los 18 y 55 años se observó que la vacuna no condujo a ninguna reacción inesperada y tuvo un perfil de seguridad similar a las vacunas anteriores de este tipo.
Las respuestas inmunológicas fueron más elevadas en aquellos que recibieron una segunda dosis.
Los efectos adversos incluyeron dolor y sensibilidad en el lugar de la inyección temporal, dolor de cabeza de leve a moderado, fatiga, escalofríos, fiebre, malestar y dolor muscular.
No se informaron eventos adversos graves con AZD1222, y las reacciones disminuyeron con el uso de paracetamol profiláctico, un analgésico, y ocurrieron con menos frecuencia después de una segunda dosis.
