Raúl Ricardo y Jesús Antonio Rodríguez Mora, más conocidos como el Pacha y el Ketchup, son dos hermanos oriundos del barrio Urundel de Godoy Cruz, que hace alrededor de un año fueron detenidos y acusados por el crimen de su vecino, Jesús Ismael Hernández Krier

En plena instrucción, la causa dio un giro de 180 grados y se llegó a la conclusión de que sólo el Pacha había participado del hecho de sangre y que había sido para defenderse de una agresión del joven fallecido. Este miércoles, fue condenado a cuatro años de cárcel, ya que actuó en exceso de la legítima defensa.

Rodríguez Mora reconoció el delito, y una causa por amenazas agravadas que se le acumuló, en un debate abreviado, luego de que la defensa y el fiscal de Homicidios Carlos Torres llegaran a un acuerdo. Su hermano también fue condenado a la misma pena por las amenazas y por tenencia ilegal de arma de fuego. 

Además, a los familiares se les declaró la reincidencia, ya que ambos tenían condenas previas, por lo que no podrán acceder a beneficios durante el cumplimiento de la pena.

El caso

Fue la mañana del 26 de febrero del año pasado cuando policías fueron desplazados a la citada barriada del oeste godoicruceño porque un joven –Hernández Krier– había sido baleado.

Cuando los policías llegaron hasta el lugar, la víctima ya había sido trasladada en un vehículo particular hasta el Hospital Del Carmen. Allí, los médicos intentaro reanimarlo, pero murió pese a los esfuerzos. 

En el lugar, los testigos le revelaron a los pesquisas que trabajaban en la escena indicaron que se había producido un enfrentamiento entre los hermanos y Hernández Krier, frente a la manzana B. Y agregaron que estos estaban enfrentados desde hace tiempo. 

Las primeras averiguaciones también arrojaron que la víctima intentó evitar el ataque, pero uno de los Rodríguez le disparó por la espalda.

Pero meses después la hipótesis cambió y se conoció que había sido Hernández Krier quien quiso fue a buscar a los hermanos y el Pacha buscó defenderse.