Tras el brote de fiebre amarilla en algunas zonas de Brasil y la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, miles de mendocinos se agolparon para que les coloquen la vacuna contra esta enfermedad. Sin embargo, el pánico generó que la mayoría de los viajeros se vacune sin tener la necesidad de hacerlo. “El 70% no precisaba la vacuna y mienten para que se las coloquemos”, alertó Susana Hidalgo, titular de Sanidad de Frontera.

Según los datos brindados por la funcionaria, desde el 1 de diciembre de 2017 hasta la fecha, 4.700 mendocinos recibieron la vacuna contra la fiebre amarilla. En la sede ubicada en calle España al 1.425 de Ciudad vacunan entre 200 y 300 personas todos los días.

De estos números se desprende un elemento curioso: el destino predilecto de más del 80% de los mendocinos que asiste al centro de vacunación es Río de Janeiro (una de las zonas de riesgo).

“El primer filtro es determinar la zona, muchos mienten para que se las coloquen sin saber que la vacuna en sí es un riesgo porque tiene muchos efectos secundarios”, detalló Hidalgo.

En este sentido, la funcionaria recalcó que es muy peligroso que los viajeros se vacunen si ni siquiera van a estar expuesto al contagio en un lugar de riesgo. De hecho, han habido diversas situaciones en que los profesionales les explican por qué no puede ser vacunada una persona de más de 60 años o una embarazada y la gente se ha enojado.

“En Brasil han confirmado la muerte de 3 personas por haberse vacunado y estar en el grupo de riesgo”, agregó Hidalgo y destacó que la función de la vacuna es de “protección contra el riesgo de contacto”.

El stock de la vacuna, en riesgo

El director de Epididemiología, Rubén Cerchiai, explicó que Argentina no tiene casos de fiebre amarilla desde hace años y que el pánico de este último tiempo, ha generado que las personas que no necesitan vacunarse quieran hacerlo.

“Esto lo único que hace es que después haya menos dosis para la provincia. Debemos generar conciencia a la hora de vacunar”, alertó el funcionario y apuntó contra la “solidaridad” de los viajeros: “En cuestiones de Salud, nadie piensa en los demás y esto es grave”.

Cerchiai señaló que esta misma situación se repite a lo largo y a lo ancho del país y que por desconocimiento, algunos viajeros terminan siendo afectados al vacunarse.

¿Quiénes deben vacunarse?

Deben vacunarse aquellas personas que viaje a municipios pertenecientes a la zona de riesgo como destino final (Río de Janeiro, San Pablo, Espíritu Santo y Bahía);  aquellos que deban permanecer por al menos 72 horas en una zona de riesgo como escala de viaje hacia una zona situada fuera de las áreas consideradas de riesgo y quienes desarrollen actividades de turismo aventura (trekking, tirolesa, etc.) o campamento en municipios dentro de la zona de riesgo.


Además, es importante adoptar las medidas de prevención de picaduras de mosquitos (repelentes, ropa de mangas largas de colores claros y uniformes, mosquiteros y aire acondicionado en el lugar de hospedaje) y consultar rápidamente al médico ante la aparición de: fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas o vómitos.