Este martes se realizará la audiencia de apelación donde se decidirá si Julieta Silva, quien atropelló y mató a su novio Genaro Fortunato en San Rafael, sigue en la cárcel o no. También se definirá si se mantiene la imputación formulada por la fiscal Andrea Rossi.

La defensa de la joven intentó cambiar el rumbo de la causa con una estrategia. Su principal objetivo es demostrar que no existen suficientes pruebas para sostener la acusación de homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía.

Por un lado, intentará probar que la relación entre Julieta y Genaro no era, frente a la legislación penal, apta de ser considerada vínculo. También quieren demostrar que Silva no tuvo una conducta alevosa.

Uno de los elementos que complicó a Silva fue la pericia psiquiátrica y en este punto el defensor apuntará al cambio de carátula que, en este caso, puede dirimirse entre un “homicidio culposo agravado” o un “homicidio simple con dolo eventual”.

Además intentará conseguir la prisión domiciliaria para la acusada. El defensor considerará que no existe riesgo de fuga y dará cuenta de la falta de contención de los hijos de Julieta, de 5 y 10 años.

Fuente: Diario San Rafael